miércoles, 20 de agosto de 2014

Carta al padre. Franz Kafka (1883 - 1924)


Austria


Carta al padre

Pocas veces la pasión de escribir se ha revelado tan avasalladora como en el autor che-judío-alemán Franz Kafka, nacido en Praga en el año 1883 y muerto en la misma ciudad el año 1924.
En su breve existencia de cuarenta años -existencia densa, atormentada, tan rica en experiencias interiores como pobre en acontecimientos-, Kafka nos deja una obra narrativa de volumen considerable y de valor indiscutido, y deja también una montaña de papeles personales, diarios, correspondencia y apuntes.
Si su obra narrativa, destinada inequívocamente a ser publicada, incluye obras tan impresionantes como El proceso, El castillo o La metamorfosis, el interés de la segunda vertiente, la de los escritos personales, no se limita a la erudición o a la biografía. En ellos, vida y literatura se confunden. Quizá la muestra más representativa, junto a los Diarios y las Cartas al padre, que es una carta privada, confidencial, pero es también, al mismo tiempo, una obra literaria perfecta. Leerla hoy, noventa años después de la muerte del autor, es todavía exponerse al vértigo de la vida y a todos los peligros de la literatura.

 


Querido padre:
     No hace mucho me preguntaste por qué digo que te tengo miedo. Como de costumbre, no supe qué contestarte, en parte, precisamente, por el miedo que te tengo; en parte porque en la explicación de dicho miedo intervienen demasiados pormenores para poder  exponerlos con mediana consistencia. Y si, con esta carta, intento contestar a tu pregunta por escrito, lo haré sin duda de un modo muy incompleto, porque, aun escribiendo, el miedo y sus consecuencias me atenazan al pensar en ti, y porque las dimensiones de la materia exceden con mucho los límites de mi memoria y de mi entendimiento. (...) (Pág. 7)


El padre de Kafka en 1910.


La Carta fue escrita en noviembre de 1919 en Schelesen, pequeña localidad al norte de Praga, durante una de las frecuentes huidas que Kafka, el solitario, se imponía para estar más solo, y que en aquel entonces le imponían también los médicos para curarlo de una tuberculosis pulmonar diagnosticada dos años antes. Estas ausencias de Praga fueron siempre breves; jamás abandonó su ciudad, pese a los propósitos repetidos de huir de ella y a la esperanza de "poner casa en un país lejano". Como tampoco abandonaría a su padre. Por esa misma época, consigna en el diario: "El país fronterizo entre la soledad y la compañía lo he traspasado raras veces; me he establecido en él incluso más largamente que en la soledad misma, ¡Qué país más vivo y hermoso debió de ser, en comparación con éste, la isla de Robinson!".
 
Schelesen fue también un país fronterizo. En una primera estancia, durante el otoño de 1918, conoció en él a Julie Wohryzek, hija de un servidor de sinagoga, una especie de sacristán, y a la primavera siguiente se hacían novios. Es el tercer compromiso matrimonial de Kafka y el más breve; es también el que ocasiona la carta al padre. En noviembre, roto ya el noviazgo, vuelve a la pensión de Schelesen y, durante las pocas semanas que pasa en ella, interrumpe el diario y escribe de corrido, como solía hacer dos largas cartas: además de escribir a su padre, lo hace a la hermana de Julie, contándole con detalle las razones que le han inducido a renunciar al matrimonio.
 
 
 Franz Kafka a los cinco años


Autor: Franz Kafka
Título: Carta al padre
Traducción: Feliu Formosa
Editorial Lumen

Estudio y notas: Ricard Torrents
Cubierta: Tony Mirachs
Nº Páginas: 106

 

 
  

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