jueves, 17 de julio de 2014

Viaje al centro de la Tierra. Jules Verne (1828 - 1905)


Yellowstone National Park
(Wyomin) EE.UU.


 

Viaje al centro de la Tierra

Jules Verne


Morning Glory
Yellowstone National Park




Capítulo III

(...) Mi tío, abismado de nuevo en la idea fija que absorbía todas sus facultades, olvidaba todas mis imprudentes revelaciones. Digo imprudentes, porque la cabeza del sabio no está organizada para comprender los misterios del corazón. Afortunadamente, prevaleció en él, sobre todo, la cuestión del documento.
En el momento de hacer su experimento capital, los ojos del profesor Lidenbrock echaron chispas, que se veían al trasluz de los cristales de sus gafas. Sus dedos temblaron al coger de nuevo el apolillado pergamino.(...) (Pág.23)


Islandia


Capítulo VIII

En Altona, verdadero arrabal de Hamburgo, empieza la línea del ferrocarril de Kiel, que debía conducirnos a la costa de los Belt. En menos de veinte minutos estábamos en el territorio de Holstein. 
A las seis y media paró en la estación el carruaje. Los muchos fardos de mi tío, sus voluminosos artículos de viaje, se descargaron, transportaron, pesaron, rotularon y trasladaron al vagón de equipajes, y a las siete mi tío y yo estábamos sentados el uno frente al otro en el mismo coche. Silbó el vapor y empezó a funcionar la locomotora. Ya estábamos en marcha.(...) (Pág. 50)

 
 Islandia


Capítulo XV

Dirigí mis miradas hacia la llanura. Una inmensa columna de piedra pómez pulverizada, arena y polvo se elevaba arremolinándose como una tromba; el viento la rechazaba contra el flanco del Sneffels, en que nos manteníamos agarrados; aquella cortina opaca tendida delante del sol producía una enorme sombra echada sobre la montaña.
Si aquella manga se inclinaba, tenía evidentemente que envolvernos en sus torbellinos. Semejante fenómeno, bastante frecuente cuando el viento viene de los ventisqueros, toma el nombre de mistour en lengua islandesa.(...)(Pág. 97)

  
Islandia


Capítulo XXVIII

Cuando volví a la vida mi cara estaba mojada, pero mojada de lágrimas. No puedo decir cuánto duró mi estado de insensibilidad. No tenía medio alguno de darme cuenta del tiempo. ¡No hubo nunca soledad como la mía, ni un abandono tan completo!
Después de haber caído había perdido mucha sangre.M e sentía inundado de ella. ¡Cuánto lamenté no haber muerto (...) (Pág.155)


Islandia


Capítulo XXXVII

(...)Esto podía hasta cierto punto explicar la existencia de aquel océano, a 40 leguas debajo de la superficie del Globo. Pero, en mi concepto, aquella mole liquida debía de perderse poco a poco en las entrañas de la Tierra y procedía evidentemente de las aguas del océano que se abrieron paso por alguna hendidura...(Pág. 211)
 

Islandia
    

Capítulo XLV

(...) Desde aquel día mi tío fue el más feliz de los sabios y yo el más feliz de los hombres, porque mi hermosa virlandesa, abdicando su posición de pupila, ocupó un puesto en la casa de la Königstrasse en su doble cualidad de sobrina y esposa. Inútil es añadir que su tío fue el ilustre profesor Otto Lidenbrock, miembro correspondiente de todas sociedades científicas, geográficas y mineralógicas en las cinco partes del mundo. (Pág. 260)


  
Autor: Jules Verne

Título. Voyage au centre de la Terre
Traducción del francés: A. Ribot y Fontseré

Ediciones Orbis, S.A.
cedida a Círculo de Lectores

Grabados de la edición original
Nº Páginas: 260
  








No hay comentarios:

Publicar un comentario