lunes, 14 de julio de 2014

Rafael Sanz Lobato.




Centro de Arte
de
Alcobendas

 

Rafael Sanz Lobato
Pasión desbordante por la fotografía



Rafael Sanz Lobato


Rafael Sanz Lobato (Sevilla, 1932) convirtió a la fotografía en una pasión, creador inquieto y rebelde, un hombre íntegro, absolutamente comprometido con su arte y su época. Su pasión surgió a los 15 años, durante sus veranos en Sevilla, donde pasaba horas contemplando rostros y paisajes de las fotografías antiguas de familia. En sus paseos a hacer recados, veía y le llamaba la atención la gente de la calle, niños desarrapados o gente estrafalaria, imágenes que se le quedaron en la cabeza, y le hicieron desear tener una cámara.

Por mucho que insistió a su madre, su deseo no se cumplió hasta los 22 años, cuando se compró una Braun Paxette alemana con un objetivo fijo de 50 mm, por 1.250 pesetas de la época, un dinero que consiguió ahorrando cada mes parte del sueldo que ganaba trabajando.



Rafael Sanz Lobato
Serie: Bercianos de Aliste, 1971 (Viernes Santo)


La pasión no desapareció y pudo desarrollarla con libertad cuando se compró un Seat 600, hacia 1962), que le permitía salir de Madrid a recorrer los pueblos de España, y llevar a cabo lo que el llamaba "documentalismo de fin de semana". En los pueblos encontraba gente amable que no se enfadaba porque le hicieran una foto: lugares donde pasaban cosas continuamente, y una mina para su trabajo de antropológo. Precursor del documentalismo, refleja el carácter y la diversidad cultural de nuestro país.





Su oficio y dedicación ha sido pleno y en todos los ámbitos. Al poco de empezar, y en la tienda donde se compró su primera cámara, preguntó al encargado qué hacia falta para revelar y, sin más, aprendió a revelar él solo, algo que ha continuado haciendo hasta que el deterioro visual ya no se lo permite.
La fama de maestro en el cuarto oscuro le ha precedido, pero no ha intentado guardar sus conocimientos, y no tiene inconveniente en transmitirlos, llegando a indicar, en algunas de las tiendas de fotografía, que podían facilitar su contacto si algún fotógrafo aparecía desesperado con problemas técnicos para tratar las imágenes: "incluso perdiendo la vista hago mejores copias que hace 15 años, porque es una cuestión de oficio".


Viernes Santo. Bercianos de Aliste, 1971


Es un defensor férreo del blanco y negro, con que obtiene un color especial y unas tonalidades extraordinarias, como se comprueba en la muestra que repasa la trayectoria en 60 imágenes de trabajos documentales, bodegones y retratos.




Rafael Sanz Lobato ha sido galardonado con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes 2003 y con el Premio Nacional de Fotografía 2011.


Chema Madoz, 1996



Rafael Sanz Lobato pertenece a una generación de fotógrafos irrepetible de posguerra que ha partir de los años cincuenta dio a nuestro país una producción documental excepcional.



Centro de Arte de Alcobendas
C/ Mariano Sebastiń Izuel, 9
Distrito: Centro





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