sábado, 19 de julio de 2014

Kostas Vrachnos. Encima del subsuelo.




Uno. La poesía es una cuestión se superficies. O dicho con otras palabras: la poesía traba su sentido en la grieta entre el lenguaje y los acontecimientos del mundo más allá de la posesión de un tema, es en la cubierta, en la superficie del lenguaje, donde el poeta dispersa los múltiples sentidos del texto. No se trata de ser profundo sino de irradiar sentidos en muchos y diferentes niveles. Así el poeta se puede situar encima del subsuelo, transformándose así mismo en un rastreador de superficies. De nada sirve ser profundo si la profundidad no entra en conflicto con la superficie. En la palabra poética, decía Maurice Blanchot, "el mundo se calla", pero es en ella donde "se expresa lo que los seres se callan".
                    (Prólogo. Pág. 9)





I. Cómo quiero que me llaméis

Quiero que me llaméis limón podrido
o lombriz de tierra y encima impaciente,
en la arena de la Clepsidra interminable.
Quiero que me llaméis marioneta
o espantapájaros o si queréis terracota.
Si queréis, llamadme hedonista, entra en razón.
Quiero que me llaméis Faraón o esclavo de Faraón
o desgraciado.
Quiero que me llaméis volcánico o traslúcido,
quiero que me llaméis cómplice o incoherente,
o si queréis conejillo de Indias,
febrero, o mejor, enero.
Nos une el peor guión.
                                              K.V.


 
  

18. Testamento

Poco después de mi parto
enterradme prematuramente
y de forma improvisada en el olivar,
al lado de las ruinas
a cincuenta metros del parking o mejor
quemadme como una piña como un hindú
como un saco con documentos secretos
y luego esparcidme en las afueras de Koroni,
cenizas frías con sonrisa amarga,
no me malinterpretéis, no existe indiferencia,
sólo pánico pánico por la predilección
y pido que se me perdone todo el asco,
injusto o justo, pido, es una forma de decir.
                                                                                     K.V.

 


21. Nunca mariposas

Salvo que las momias las larvas
que sembramos entre los cipreses
a lo mejor jamás se vuelven mariposas
sino cada vez más gusanos.
A nuestros ojos
parece que no existe un más allá seguro,
pero lo primero que se comerán
los gusanos serán nuestros ojos.

Y yo, a los ojos de mi amor, los besaba, los besaba.
                                                                                                  K.V.





25. Seguro que habrá ocurrido

II. En el barco

Cuando el teniente de navío pidió con el altavoz a la tripulación y a los pasajeros que rezaran, el sacerdote se levantó y gritó fuera de sí "Pero, por Dios, la sala de máquinas se ha llenado de agua, nos estamos hundiendo, ¿se dan cuenta? ¿Hagan algo!"
                                                                                                                  Kostas Vrachnos 
                 (Pág.77) 



    
"A quién importa si al final el telescopio 
o el microscopio soy un caleidoscopio". 
K.V.





27.Preferencias

Te gustaba la aventura,
pero no el peligro.
Y he ahí que te resbalaras y te cayeras
un jueves en el sombrero del mago.
Y arriba en el horizonte balanceándose
aplaudían llorando los que permanecían.
Después, tomaban vermut y hacían cálculos.
Le gustaba la emoción,
pero no la muerte.
                                               K.V.




43. Análisis de lágrimas

Buenos días, vengo a que me hagan un análisis
de lágrimas si es posible, ¿sabe qué ocurre?
lloro sin razón, estoy muy triste,
estoy -como dicen- muy desesperado,
me temo que no pasaré de abril,
hagan algo rápido, no, no,
no me voy a matar, de todas formas moriré,
simplemente estoy muy triste y no sé por qué.
                                                                                   Kostas Vrachnos




Konstantinos Vrachnos, (1975, Kalamata, Grecia) es Licenciado en Filosofía (1998) y Teología (2008), además de Doctor en Filosofía (Tesis: La meditatio mortis en Miguel de Unamuno, Universidad de Salamanca, 2003). Ha escrito el libro de poemas El hambre del cocinero (Córdoba, España, 2008), El misterio como problema (ensayo de filosofía, Atenas, 2010), y traducido 40 poemas de Carlos Edmundo de Ory, Fábulas de Esopo, Qué hago yo aquí, antología de Juan Vicente Piqueras y Miguel Labordeta. Es colaborador asiduo del Instituto Cervantes de Atenas, de varias revistas y, actualmente, columnista de la revista Frear, para la cual escribe ensayos y traduce autores hispanohablantes.
 


     

Autor: Kostas Vrachnos
Título: Encima del subsuelo

Edición bilingüe griego-español
Traducción: Kostas Vrachnos y Juan Vicente Piqueras

Prólogo de Alberto Santamaría
Colección ROMIOSYNE, Nº 3
 


Fotografía del autor: Daniel Mordzinski.
Letra griega (Alphabetum unicode): Juan José Marcos

Diseño y maquetación: Mª Jesús Casermeiro Castro
Cuidaron el texto: Juan José Tejero y Kostas Vrachnos

Editorial: Point de Lunettes
Nº Páginas: 121






"Mi corazón se parece al de otros, al de todos, pero también al mío.
Mi corazón timbal, tambor, pandereta, batería, tam tam, gong, y
          nadie baila"...                                                                                  
 Kostas Vrachnos                                      














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