jueves, 5 de junio de 2014

Semillas Zen. Shundo Aoyama




Reflexiones de una monja Zen

Amor

   En cierta ocasión, obsequié a una conocida con un souvenir que había escogido esmeradamente durante un viaje, con la esperanza de que fuese de su agrado.
Me dejó atónita cuando dijo: "No lo quiero para mí, pero lo acepto porque con él haré un bonito regalo a otra persona". Repliqué ofuscada: "Si hubiera sabido que lo ibas a regalar, no te lo hubiese dado".
   En ese instante , me di cuenta de mi error. Observé lo espantoso que era el apego mental que tenía sobre algo que acababa de regalar. Fui incapaz de dar incondicionalmente, diciendo: "Eres libre de tirarlo o de regalarlo. Basta con que lo hayas aceptado"
   Me sentí agradecida al pensar: "Soy muy afortunada por haber recibido las enseñanzas del Buda, así podré reconocer esa parte de mí que se aferra a las posesiones".
Parafraseando a Rabindranath Tagore. "Que mi amor por ti no se te convierta en una carga, pues he optado por amarte libremente".
   Al amar y dar incondicionalmente, Tagore evitaba agobiar a la persona que recibía. Al darme cuenta de la diferencia que había entre mi pensamiento y el de Tagore, me sonrojé de vergüenza.





Todos estamos sobre la palma de la mano del Buda


(...) En su Shobogenzo (" El Tesoro del Ojo del Verdadero Dharma"), el maestro Zen Dogen dice:"Estudiar la Vía es estudiarse así mismo. Estudiarse así mismo es olvidarse de sí mismo. Olvidarse de sí mismo es recibir la iluminación de todas las existencias. Recibir la iluminación de todas las existencias es apartar las barreras entre uno mismo y los demás".



Cuatro maneras de ver el agua


(...) En el budismo se dice que hay cuatro maneras de ver el agua. En la misma masa de agua, un ser celestial ve una perla preciosa, un dragón ve un palacio, un espíritu famélico ve sangre y un ser humano ve agua.

El artículo 17 de la Constitución promulgada por el príncipe Shotoku (574 - 622) contiene este pasaje. "Si él está en lo cierto, tú estas equivocado. Si tú estás en lo cierto, él está equivocado. Tú no eres completamente sabio. Él no es completamente idiota. Ambos sois seres ordinarios".
Mientras los seres humanos continuemos siendo seres humanos, no podemos liberarnos de nuestra manera mundana de ver las cosas. i creemos que nuestra manera personal de ver las cosas es absolutamente cierta y persistimos en ello, dejándonos llevar por nuestras opiniones, entonces una vasta distancia nos separará de la Tierra Pura o de la Otra Orilla, y permaneceremos en un mundo de sufrimiento en esta Orilla.
"Oscura es la sombra de los pinos, gracias a la luz de la luna", escribe el poeta. Gracias a la gran luz del Buda, somos capaces de despertarnos a la oscuridad de nuestras propias sombras. Rodeados por esta luz, podemos vivir con nuestras sombras. ¿Acaso no se le podría denominar a esto una vida meditativa?.
  



 Un brocado no puede tejerse en un solo color


Ocurrió en el día de la Ceremonia del Té, cuando se abrió por primera vez el pote con el té del año. Decidí colgar el kakemono en el que figuraba un poema de Sumita Oyama, introducido en el mundo por Santoka Taneda, el famoso poeta de haiku y monje. El poema dice:

En el árbol, sólo un caqui,
nieve
sobre las montañas distantes.


Al entrar en la habitación, un huésped observó reverentemente la caligrafía y preguntó:"¿De qué modo leería usted la segunda línea?". Los ideogramas de ésta no se encontraban alineados y además faltaba uno. Toda la obra evocaba una impresión de inefable naturalidad y ausencia de artificio. Olvidé traer los refresco y me puse a conversar con el huésped.
Según Murata Juko (1422 - 1502), conocido como el fundador de la Ceremonia del Té: "Cuando la línea oscila, faltan ideogramas y hay suficiente espacio en blanco rodeando la obra, el efecto es superior. Cuando aparecen todos los ideogramas y las líneas están rectas, entonces el resultado es verdaderamente inferior".
¡Qué paradoja! Normalmente, las personas que practican caligrafía hacen grandes esfuerzos para realizar perfectamente la alineación de los ideogramas, y además sería imperdonable omitir uno solo de ellos. Sea como fuere, el caso es que existe otro punto de vista que muestra interés por la no -alineación y la ausencia de ideogramas y considera insípida la perfección formal.. ¿Cual es la fuente de tal manera de pensar?
Juko dijo también: "Una luna sin nubes es decepcionante". Ciento cincuenta años antes de Juko, vivió Yoshida Kenko, autor del Tsurezure-gusa ("Ocurrencias de un ocioso"), donde escribió. "Me impresionó escuchar al abad Koyu decir: "Intentar hacer las cosas de manera perfecta es propio de personas inferiores. cuando cada cosa está cuidadosamente dispuesta resulta aburrido". También escribió: "¿Acaso las flores de cerezo merecen contemplarse sólo cuando están completamente abiertas? ¿Sólo merece contemplarse la luna cuando está sin nubes?".
En Japón, cuando nos referimos a la contemplación de los cerezos en flor, se da a entender que han de estar en plena floración; si hablamos de contemplar la luna, se da por sentado que la luna ha de estar llena. Pero, es posible disfrutar de los capullos antes de que se abran, o disfrutar de la escena en la que flotan los pétalos por el suelo arrastrados por el viento, o incluso saborear la desnudez de los árboles en invierno, yermos de hojas. En vez de una luna resplandeciente en una noche de cielo raso, ¿qué tal una luna adornada con nubes?; ¿qué tal el deleite de una luna creciente en vez de una luna llena, o el anticipo de una luna aún no surgida, o el pensamiento encantador de una luna que acaba de desaparecer? Todas las cosas se encuentran en estado de flujo constante.
Nuestra actitud a la hora de contemplar las flores de cerezo o la luna refleja el disfrute y deleite de todas las vicisitudes de la vida tal y como son.
Este asunto no se refiere exclusivamente al mundo estético de la luna, las flores de cerezo, la caligrafía, etc.
Algunos niños mueren a pesar de los amorosos cuidados de sus padres...
La vida fluye sin tener en cuenta nuestros deseos particulares y egocéntricos. De esa manera, alegría y enfado, tristeza y felicidad, amor y odio...todas las clases de pensamientos y emociones se hallan entretejidos. 
Si cualquier cosa, incluidas la desgracia, la enfermedad y los errores, se acepta incondicionalmente tal y como es, entonces podremos disfrutar de todas las experiencias de manera constructiva.
El compasivo de Buda abarca a todos los seres exactamente tal y como son. Es un mundo donde la gente que jura no caer nunca en la ilusión pero que poco después se sume en el desconcierto es abrazada generosa e incondicionalmente por Buda. Si se quiere expresar esta idea en una caligrafía, sugeriría la frase. "Líneas serpenteantes e ideogramas ausentes la hacen más interesante".
Esto me recuerda una frase del Shoyo-roku ("El libro de la Ecuanimidad"). "Un tejido de brocado contiene todos los colores".
Nacimiento, vejez, enfermedad y muerte, así como felicidad y desgracia, ganancia y pérdida, amor y odio, todas estas cosas son herramientas importantes para tejer el brocado de la vida. Un brocado no puede tejerse con el color exclusivo de la felicidad. Cualquier tiempo dado, lugar y ocasión, todo, "contiene todos los colores". Es así como se manifiesta la Tierra Pura, la Otra Orilla.

 


 Cuando le pregunté por su inconmensurable edad,
la respuesta del Buda
surgió del viento entre los pinos.
                                                                          Sugae Masumi
                                                                             (1754 - 1829)   

En su visita al templo Muryo-ji, dedicado a la figura del Buda Amida.
 


Shundo Aoyama es una monja Soto Zen de Muryo-ji y el Aichi Semmon Niso-Do, un monasterio de capacitación para mujeres en Japón.




Autora: Shundo Aoyama
Título original: Zen Seeds, Utsukushiki Hito Ni

Traducción: Pedro Manuel Castro Sánchez
Portada: Wisteria en primavera. Ando Hiroshige (1857)

Miraguano, S.A. Ediciones
Nº Páginas: 171



El pájaro azul

Aunque busqué la primavera durante todo el día,
no pude encontrarla.
Portando mi bastón.
atravesé infinidad de montañas.
Al volver a casa,
pude ver una ramita
de flores de ciruelo.
Allí vi la primavera, floreciendo en sus yemas.


Creo que este poema lo escribió Tai-i, poeta chino de la dinastía Sung. Los siguientes versos del poeta japonés Bokusui Wakayama (1885 - 1928), reflejan el mismo sentimiento:


Cruzando montañas y ríos,
en un país donde la soledad es interminable,
todavía sigo viajando. 



Esfuerzo perseverante


Si lo haces puedes.
Si no lo haces, no puedes.
Cuando dices que no puedes hacer
lo que puede hacerse,
significa que no te has puesto a hacerlo. 
 





 

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