sábado, 28 de junio de 2014

La mesa de los trucos de Cervantes. Museo Casa Natal de Cervantes




400 Años de las Novelas Ejemplares

Museo Casa Natal de Cervantes





El 9 de septiembre de 1613 en Madrid, Juan Calvo, escribano del Consejo Real, firmó l a venta del privilegio de impresión de las Novelas ejemplares a favor del librero Francisco de Robles. Con este documento, Cervantes vendía los derechos y beneficios de la venta de su novela a cambio de 1600 reales y 24 "cuerpos del dicho libro". De la impresión se haría cargo el taller de Juan de la Cuesta en la Calle Atocha de Madrid.
 
Doce novelas ejemplares que verán la luz en 1613 como una unidad, como un libro. Un libro muy especial que constituye una "mesa de trucos" en feliz descripción del propio Cervantes en su prólogo: "Mi intento ha sido poner en la plaza de nuestra república una mesa de trucos, donde cada uno pueda llegar a entretenerse sin daño de barras".
 
Se cumplen por tanto 400 años de su primera publicación, y el Museo Casa Natal de Cervantes ha querido conmemorar este aniversario con la exposición: "La mesa de los trucos de Cervantes: 400 años de las Novelas ejemplares".


 
Ilustración de Chris Riddell

 
La muestra, dividida en tres espacios temáticos, propone un recorrido que nos aproxima a la génesis, y particular difusión de la obra, desde 1613, hasta el presente. El hilo conductor de esta exposición es una vez más el libro, aunque en esta ocasión, historias y personajes adquieren auténtico protagonismo.
 
En la primera parte se realiza un recorrido que se inicia con la cesión del privilegio de impresión de las Novelas ejemplares, y continúa con las claves para entender la difusión que esta obra ha tenido a lo largo de la historia. Para finalizar, dos vitrinas dedicadas a las adaptaciones cinematográficas, al TBO y al coleccionismo.

El segundo espacio de la exhibición, camina entre cada una de las doce novelas, en las que sus ilustraciones desgranan aspectos esenciales de contenido y personajes.

Finalmente se ofrece información específica sobre las obras siguiendo el orden establecido por el índice de la edición príncipe de 1613.


Ilustración de Chris Riddell




A través de los fondos cervantinos de las colecciones bibliográficas de la Comunidad de Madrid (Biblioteca Regional de Madrid, Archivo Histórico de Protocolos y Museo Casa Natal de Cervantes), así como de algunas bibliotecas privadas de la región (V. Sánchez Moltó y J.M. Lucía).




Es la primera de las conmemoraciones de este IV centenario, que precede a otros venideros en los próximos años, como las publicaciones del Viaje del Parnaso (1614), Ocho comedias y ocho entremeses (1615) o la segunda parte del Quijote (1615), entre otros, así como el fallecimiento de Miguel de Cervantes (1616), o la publicación póstuma del Persíles (1617).





Cervantes  dedicó una de sus  enigmáticas frases precisamente a este punto de la risa a que nos mueven las desventuras de su héroe:

 Deja, lector amable, ir en paz y en hora buena
al buen Sacho, y espera dos fanegas de risa
que te ha de causar el saber cómo se portó en
su cargo, y, en tanto, atiende a saber lo que
le pasó a su amo aquella noche; que si con ello
no rieres, por lo menos desplegarás los labios
con risa de jimia, porque los sucesos de Don
Quijote o se han de celebrar con admiración o con risa. 
  



Es obvio a toda luz que Don Quijote fué creado por la inspiración : la única fuerza capaz de elevar el ánimo de Cervantes por encima de las míseras circunstancias en que se hallaba sumido. Dice en el prólogo que Don Quijote

se engendró en una cárcel donde toda incomodidad tiene su asiento
y donde todo triste ruido hace su habitación,




Don Quijote, Sancho, Don Juan, Hamlet y Fausto son los cinco grandes hombres creados por el hombre. A semejanza de lo que acontece con los grandes hombres que hizo directamente el Creador, su figura se cubre a cada generación de una nueva floración de leyendas, opiniones, opiniones, interpretaciones y símbolos. Que tal es el privilegio de aquellos seres vivos del arte que a fuerza de vitalidad imprimen su personalidad sobre el alma colectiva de los hombres.

Don Quijote y Sancho, la mies de ideaciones, interpretaciones y símbolos que a su favor se va formando continuamente sólo se debe a la hondura de sus almas, a la riqueza del subsuelo humano, en el que Ceervantes halló sus simientes e hizo crecer y adentrarse sus raíces, y a ese ritmo sutil de la doble aventura que cautiva la imaginación y se impone al primer golpe de vista por su aparente sencillez antes de admirar y suspender el ánimo por su asombrosa complejidad.Salvador de Madariaga

 







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