lunes, 17 de febrero de 2014

Historias Naturales.




Un proyecto de Miguel Ángel Blanco

Carlor III tenía un gran aprecio por las artes, pero lo que le apasionaba verdaderamente eran las ciencias. Desde niño, como muestra el retrato de Jean Ranc que conserva el Museo del Prado, se rodeó de animales y estudió el mundo natural. En su deseo de convertir Madrid en una capital ilustrada, trazó un eje científico en el entonces llamado Salón del Prado, que incluía el Real Observatorio Astronómico, el Real Jardín Botánico y este edifico que Juan de Villanueva diseñó, en 1785, como Real Gabinete de Historia Natural. El edificio debía alojar el importantísimo gabinete que el ilustrado criollo Pedro Franco Dávila (Guayaquil, 1711 - Madrid, 1786) había reunido en París y que el rey le había adquirido en 1771; en un primer momento lo instaló junto a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en el palacio de Goyeneche, en cuya fachada se inscribió el lema: NATURAM ET ARTE SUB UNO TECTO ("Naturaleza y arte bajo un mismo techo"), que podría muy bien aplicarse a esta exposición y que formulaba uno de los ejes del ideario ilustrado: la unión de las artes y las ciencias.


Jean Ranc (1674 - 1735)
Carlos de Borbón y Farnesio, niño (futuro Carlos III de España) h.1724
Museo Nacional del Prado. Madrid


Pero el espacio disponible allí era insuficiente y la colección merecía una sede propia. Dávila murió en 1786, y el principal impulsor del proyecto, Carlos III, dos años después. Las carencias presupuestarias y los vaivenes políticos hicieron que este se fuera demorando durante lustros hasta que, justo el año en el que el edificio se completó, la Guerra de la Independencia terminó con aquel sueño dando paso a otro. la creación del Real Museo de Pintura y Escultura. 
 


Esta exposición, comisariada por el artista Miguel Ángel Blanco (Madrid, 1958), cuya obra está dedicada al diálogo entre arte y naturaleza, pretende hacer realidad durante unos meses ese deseo incumplido de Carlos III y Pedro Franco Dávila. Después de trescientos años, no es posible ya reconstruir el real gabiente. Lo que este artista ha hecho en el Museo del Prado es evocar esa colección cuyo fantasma habita en el edificio de Villanueva, introduciendo también alusiones a los gabinetes de maravillas o Wunderkammer que están en el origen de los gabinetes científicos y los museos modernos. Las veintidós intervenciones artísticas concebidas por Miguel Ángel Blanco conforman un gabinete de futuro e incorporan un punto de vista creativo, interactuando con la colección permanente y favoreciendo una nueva forma de contemplación de las obras que alude a su extensión imaginaria.

 
Sala 51a Maestro de Zafra
San miguel Arcángel, 1494-1500
Tegú, lagarto overo
Varano acuático jaspeado



Al mismo tiempo se proponen subrayar la presencia de animales, vegetales y minerales de especial significación en algunas de las obras expuestas. En ocasiones constituyen motivos centrales, pero otras veces son detalles, incluso marginales, que forman parte de una escena.



 Sala 67 Invocación satánica
Francisco de Goya,
El aquelarre o El Gran Cabrón, h 1820-23
Frontal de alcelafo, pezuña de alce, esqueleto de murciélago,
cobra blanquinegra, sapos comunes, salamandra, azufre 


Cada una de las intervenciones no sólo modifica las obras concretas con las que dialoga, sino que extiende su "interferencia" a las circundantes y activa en ellas otras presencias naturales. En el Prado, museo de grandes maestros, encontramos maravillosos ejemplos de la fascinación que innumerables artistas han sentido por los elementos de la naturaleza.

 
 Sala 37 La cascarilla de la condesa
Francisco de Goya, 1800
Tres láminas de Cinchona (expedición de Celestino Mutis),
libro El arcano de la quinta, paquete de cascarilla de quinta, pliego
 de cinchona, caja para medicamentos.


Para ellos no se trataba sólo de demostrar la mayor perfección en la "imitación" de esos elementos, sino, en gran medida, de integrarlos en las obras de arte como signos de un lenguaje simbólico que evoluciona a través de los siglos pero que mantiene una vinculación ancestral y antropológica de la imaginación con la naturaleza.
 
 Sala 29 El toro de Veragua
Pedro Pablo Rubens
El rapto de Europa, 1628-29
Toro de Veragua (Bos taurus), España


La exposición quiere asimismo poner en valor las más importantes colecciones públicas españolas de historia natural -de las que proceden las producciones naturales seleccionadas por el artista-, herederas de los frutos de la pasión de la Ilustración por el conocimiento científico: el Museo Nacional de Ciencias Naturales, el real Jardín Botánico, el Museo Histórico-Minero Don Felipe de Borbón y Grecia (Escuela de Minas) o el Museo de la Farmacia Hispana.


  
Sala Alas
El Bosco
El carro de heno, h 1516
Técnica: Óleo. Soporte: tabla. Ecuela: Flamenca. Tema: Alegoría
Caja entomológica con 75 insectos de diversos órdenes.
  
 





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