viernes, 29 de noviembre de 2013

La muerta enamorada. Théophile Gautier (1811 - 1872)



La muerta enamorada sigue alzándose hoy como la obra maestra de su autor y como uno de los relatos de vampiros más apasionantes de la historia de la literatura. Publicada treinta y seis años antes que Carmilla de Sheridan Le Fanu, aparece aquí por primera vez el mito de la muerta que logra sortear la frialdad de la tumba alimentándose con la sangre de su amante.
En esta ocasión, la afortunada víctima es un joven cura rural que olvida los hábitos entre los brazos de la bella Clarimonde. Con ella vivirá en un tórrido paraíso carnal que cada día lo acercará más a las puertas del infierno.


Franz Xaver Winterhalter
Madame Rimsky-Korsakov,1864
Musée d'Orsay


Pierres-Jules- Théophile Gautier (Tarbes, 1811 - París 1872) es uno de los grandes escritores franceses, dotado especialmente para la literatura fantástica. Poeta, dramaturgo, novelista y periodista, desde muy joven mostró su admiración por E.T.A. Hoffmann y fue amigo de Gérard de Nerval, Honoré de Balzac y Victor Hugo.
Su primera vocación fue la pintura que abandonó por la poesía. de joven merodeo por los ambientes bohemios parisienses donde se aficionó al consumo de hachís.
Muy pronto demostró un afán viajero que lo llevaría a visitar -muchas veces en calidad de reportero- países como España, Italia, Rusia, Turquía, Egipto o Argelia.
En 1865 fue admitido en el exclusivo circulo de la princesa Matilde Bonaparte, prima de Napoleón II y nieta de Napoleón, y en tres ocasiones le cerraron las puertas de acceso a la Academia Francesa.
Entre sus obras destacan Arria Marcela (1831), Mademoiselle de Maupin (1835), La muerta enamorada (1836), Esmaltes y camafeos (1852), Avatar y Jettatura (ambas de 1857), La novela de la momia (1858), El capitán Francasse (1863), Espirita (1866). 
 

Charles-Alexandre Giron, (1850 - 1914)
La parisina 1883
Petit Palais, París 



(...) Llegado el día, marché a la iglesia con un paso tan ligero que parecía flotar en el aire o tener alas en la espalda. Me creía un ángel, y me asombraba de la fisonomía sombría y preocupada de mis compañeros, porque eramos varios. (...)

Aquella perfección de formas, aunque purificada y santificada por la sombra de la muerte, me turbaba demasiado; aquel reposo se confundía con el sueño. Olvidé que había ido allí por un oficio fúnebre, e imaginé que era un joven esposo entrando en la alcoba de la desposada que oculta su rostro por pudor y no quiere dejarse ver.(...)

Los mochuelos posados en los cipreses, sorprendidos por el brillo de la linterna, vinieron a azotar fuertemente el vidrio con sus alas empolvadas, arrojando gemidos lastimeros; los zorros aullaban a lo lejos, y mil ruidos siniestros se desprendían del silencio. (...)


 Pierre-Eugéne Clairin (1897 - 1980)
Sarah Bernhardt, 1876




Autor: Théophile Gautier
Título original: La morte amoureuse,1836

De la traducción: J.R.B
Revisión de la traducción: Luis Alberto de Cuenca



Edición y prólogo: Luis Alberto de Cuenca

Edita: Rey Lear S.L.

Ilustración de cubierta: Sol ardiente de junio (1895) F. Lighton

Nº Páginas: 78


 


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