martes, 1 de octubre de 2013

"La vida es sueño" Pedro Calderón de la Barca


 A finales del siglo XVI comienza la lenta caída de la estructura imperial española. La derrota de la escuadra española "La Invencible" en aguas inglesas y, más tarde, la muerte de Felipe II auguran profundas transformaciones que, por otra parte, responden a causas muy diversas. La división religiosa de Europa, donde la consolidación del protestantismo provocó en 1545 el concilio de Trento, no es sino la parte saliente del iceberg de las tensiones sociales existentes.


Monumento a Emilia Pardo-Bazán. Madrid

 La confrontación fundamental se establece entre las reminiscencias feudales y el empuje de una nueva clase social, la burguesía, inevitablemente atraída por los sugestivos mercados que abren los descubrimientos geográficos.

 Europa conoce durante el Renacimiento una época de esplendor cultural sin precedentes.
  
 España se encuentra en pleno Siglo de Oro a finales del XVI. Lope de Vega abre de par en par las puertas del teatro español; Baltasar Gracián, Quevedo y Góngora serán universales, y Cervantes se esboza como el mejor novelista de la historia. Zurbarán, Velázquez y Ribera nacen rozando el XVII. Siglo de Oro, pues, de genios literarios y artísticos.
 
 El 17 de enero de 1600 nace en Madrid Pedro Calderón de la Barca, hijo del que fuera secretario del Consejo de Hacienda de Felipe III, Diego Calderón Barreda. Se respira un aire contrarreformista con el papado de Clemente III en el Madrid de Calderón niño y en Valladolid , donde la familia se traslada con la Corte.

 Vuelta a Madrid e instalación definitiva en la ciudad del Manzanares en 1607. la extraña mudanza es un botón de muestra del temperamento caprichoso y superfluo de Felipe III, quien se embarcará en un programa de derroche tal que ni siquiera su valido, el duque de Lerma, podrá evitar la crisis económica.


Monumento al capitán Angel Melgar. Madrid

 Calderón estudia en el Colegio Imperial de la Compañía durante cinco años. Dos acontecimientos familiares turban su niñez: la muerte de su madre, doña Ana María de Henao y Riaño, de un sobreparto en 1610, y la de una tía suya, quien deja a los tres hermanos (Diego, Pedro y José) una capellanía en la capilla de San José, de la iglesia de San Salvador. Una condición en el testamento: si alguno de los tres tomara hábitos, las rentas de la capellanía irían destinadas a él. Esto puede suponer un primer aliciente para que Pedro Calderón se interese por la Filosofía y la Teología.

 En 1614 estudia en la Universidad de Alcalá y en 1615 muere repentinamente su padre, quién hará constar en su testamento el deseo de que Pedro siga estudiando. Ese mismo año, marcha a Salamanca, donde permanecerá hasta graduarse en 1620.

 En el panorama nacional, la situación se ha ido deteriorando durante los veinte primeros años del siglo. Se vive un período neofeudalista en base a los privilegios que la Corona otorga a la nobleza castellana. El fantasma de la inflación se adueña del país. Ya en 1605 Cervantes recoge en El Quijote la lucha entre lo real y lo ideal, entre la pobreza y el Imperio, entre la desesperación y la añoranza.


Iglesia de San Jerónimo el Real. Madrid

 Más de trescientos mil moriscos salen expulsados del país a causa de los intentos de unificación religiosa. La medida deja a España sin una valiosa mano de obra. Las guerras con el exterior y el sometimiento de las colonias -en 1609 se firma la tregua de los Doce Años con los Países Bajos- ennegrecen aún más el porvenir inmediato.


Interior de los Jerónimos. Madrid

En Europa el cambio de mentalidad se traduce en el auge de la ciencia experimental y en el Racionalismo de Descartes. En 1618 comienza la guerra de los Treinta Años donde, tras una apariencia de lucha religiosa, se busca una nueva correlación de fuerzas. Se lucha por la hegemonía.
 
 
La Orden de San Jerónimo tiene presencia en España y Portugal

 En 1620, Pedro Calderón de la barca concurre a los certámenes literarios convocados con motivo de la beatificación de San Isidro. El año siguiente, los hermanos Caderón se ven envueltos en la muerte de un criado del duque de Frías, refugiándose en la casa del embajador de Alemania. Este hecho ha motivado el que algunos investigadores contemporáneos de la obra calderoniana sospechen una toma de contacto con el teatro alemán.


San Jerónimo el Real es de estilo gótico tardío con influencias renacentistas

 En 1623 tiene lugar la primera representación de una obra suya: Amor,honor y poder, en los salones de la Corte. Durante dos años, desaparece de la visión de los historiadores, algunos de los cuales suponen que estuvo en los Países Bajos dadas las descripciones que se recogen en una de sus comedias, El sitio de Breda. En 1628 la violación en la clausura  en el convento de las Trinitarias, donde entra persiguiendo a un cómico, está a punto de dar al traste con las aspiraciones del dramaturgo.
 
 En 1635 se representa El mayor encanto, Amor, con motivo de la inauguración del Palacio del Buen retiro, y escribe La vida es sueño.




 Calderón ha llegado a su plena madurez; Felipe IV le coloca al frente del teatro de palacio. Un año más tarde, se publica la Primera Parte de sus comedias recogidas por su hermano José. En 1637, publicación de la Segunda Parte de sus comedias. Recibe el título de Caballero de la Orden de Santiago. En 1640 marcha, contra el parecer del rey, a la guerra de Cataluña, donde han acudido las Ordenes Militares. En la misma campaña, moriría su hermano José.


Claustro barroco de los Jerónimos integrado en el Museo del Prado

 La guerra de Cataluña es otra prueba más de la angustiosa situación que vive España. En 1621 había muerto Felipe III, coincidiendo con el fin de la tregua de los Doce Años, y Felipe IV es nombrado rey a los dieciséis años. Su valido, el conde-duque de Olivares, si bien posee cierta capacidad para la política, como lo demuestra su táctica de atraer a Madrid a los nobles mediante privilegios o enlaces matrimoniales para asegurar la hegemonía de Castilla, se caracteriza más por su temperamento militarista. la presión de los altísimos impuestos, provoca malestar en un estado de permanente sublevación.
 Impuestos que servirán para mantener los ejércitos que luchan en los Países Bajos -están en juego las colonias hispano-portuguesas- y en 1635 contra Francia, en la "fase francesa" de la guerra de los Treinta Años.
 

Como telón de fondo, en la llamada "Polémica de 1635" se hace patente la profunda crisis de valores que vive Europa. Autores franceses defienden el Racionalismo, que en el plano político se muestra en el absolutismo del rey y las razones de Estado como origen, motor y fin, frente a la defensa de valores globales como el bien, la justicia o la verdad que llevan a cabo Quevedo y otros. Ebullición. Nos encontramos en plena dialéctica barroca.
 El sentimiento de la armonía de la vida que preconiza el Renacimiento se transforma en un afán de búsqueda, en un desequilibrio, en una tensión entre vida y espíritu. Góngora muere en 1627, dejando en su obra uno de los caminos trazados con el barroco literario español, el del refinamiento del lenguaje y la complicación de la poesía, que recibirá el nombre de "Culteranismo".
 Quevedo moría en 1645 y al andar ha marcado otro camino con el "Conceptismo". Baltasar Gracián, que muere en 1658, ha sido nuestro novelista más barroco. Lope de Vega, que fallece en 1635, constituye un caso aislado; a lo sumo su realismo, como ocurre con Cervantes, puede acercarle al barroco. En el terreno del arte, Bernini (1598 - 1680) consagra las corrientes barrocas en Italia; sus modelos arquitectónicos se imponen fundamentalmente en Roma.
 Caravaggio, luchando entre luz y sombra en medio de una fuerte carga emotiva, hace lo propio en pintura. Su tenebrismo impresiona a Ribalta quien, dentro de la idiosincrasia barroca barroca de nuestros pintores, toma motivos profundamente religiosos.

 Y mientras, frente al desequilibrio de la búsqueda teológica, se coloca el Racionalismo o el desarrollo de la ciencia experimental; mientras Galileo Galilei es severamente juzgado en Roma por sus ideas acerca del movimiento de los planetas, España consolida su decadencia.
 El centralismo del conde-duque de Olivares y, sobre todo, su política fiscal, provoca en 1640 una revuelta de campesinos y caballeros desheredados de Cataluña, duramente reprimida por los Tercios. Se suceden acciones de tipo terrorista contra las clases altas, quienes no dudan en pedir ayuda a Richelieu. Se abren las puertas catalanas a los ejércitos franceses. Olivares manda las Órdenes Militares, con lo que consigue enfrentarse a la burguesía.

 Calderón, amigo del conde-duque, acude a la guerra de Cataluña. Obtiene la licencia en 1642 sufriendo, al parecer, un gran desengaño de la vida militar. En 1642 muere la reina y dos años más tarde el príncipe.
 Se cierran los teatros, que abrirán sus puertas en 1648, con motivo de las segundas nupcias del rey. Mientras, Calderón ha permanecido en Alba de Tormes al servicio del duque de Alba.
 Su vida familiar está salpicada por la muerte de sus dos hermanos, José y Diego. Por esas fechas tiene una amante cuyo nombre desconocemos, con quien tiene un hijo, Pedro José, que vivirá pocos años.
 

Plaza de Colón. Madrid

 En 1648 se ha firmado la paz Westfalia, con la que se pone fin a la Guerra de los Treinta Años. Unos años antes 1643 el conde-duque de Olivares, acosado por las sublevaciones internas, es derribado por una conjura de palacio. Las provincias holandesas ya no existen como tales, son independientes.
 En 1650, Calderón toma una decisión trascendental: renuncia al puesto de Palacio y toma el hábito de la Orden Tercera de San Francisco.
Un año más tarde se ordena sacerdote y en 1653 es Capellán de los Reyes Nuevos, en Toledo.

Monumento a Colón sobre un pedestal de estilo neogótico. Madrid

 Bien distinta es la consagración sacerdotal de Calderón de la de Lope de Vega, pues mientras éste mantendrá su despreocupado y escandaloso ritmo de vida, en Calderón la consagración es doble: como sacerdote -en él sin duda auténtica- y como máximo exponente de la literatura barroca de nuestro país.
 Si la influencia de Lope se hacía notar cuando Calderón escribía comedias para los corrales, es a partir de este momento cuando el estilo es inconfundible. Su principal producción dramática serán los Autos Sacramentales, mientras las comedias y las zarzuelas tendrán un marcado carácter cortesano. Las zarzuelas eran representaciones cantadas que tomaron el nombre de la Zarzuela, pabellón donde descansaban los reyes cuando iban de caza a El Pardo y no querían volver a Madrid, siendo entretenidos por grupos de cómicos.
 




 En 1663 se instala en Madrid presionado por Felipe IV, que le nombrará Capellán de Honor. Su teatro registra una mayor complicación en la trama y en la escenografía. El año siguiente se publica la Tercera Parte de sus comedias y en 1665 muere el rey. Al ser Carlos II menor de edad, actúa de regente su madre, Mariana de Austria. En Francia gobierna Luis XIV, el "Rey Sol", cuyas intenciones expansionistas harán que España pierda más sangre en los campos de batalla.
 En 1672 se publica la Cuarta Parte de sus comedias y en 1680 tiene lugar la presentación de su última comedia: Hado y divisa de Leonido y Marfisa. En ese año, el balance se impone: ha escrito más de ciento veinte, más de setenta autos sacramentales y muchas más obras menores.

 El 25 de mayo de 1681, con una España despoblada por las pestes, la emigración y las guerras, con una Europa totalmente distinta a la que le vio nacer, muere Pedro Calderón de la Barca. El féretro descubierto, "llevándome descubierto por si mereciese satisfacer en parte las públicas vanidades de mi mal gastada vida con públicos desengaños de mi muerte", según indicó en su testamento, fue enterrado en la capilla de San José de la iglesia de San Salvador, donde ya reposaban los restos de sus antepasados.
 
 Poco se diferencia el silencio de su muerte del silencio que mantuvo en vida. Porque la vida de Calderón, el desdén de lo superfluo y anecdótico, es la propia muerte. Sólo la recreación en lo divino permite a nuestros literatos y artistas del barroco mantener su impulso vital en aguas del pesimismo estoico...¡Qué hacer! Llegado el momento en que la recta final no conduce sino a ruinas, en que la representación de una comedia feliz es a su vez una inmensa farsa, ¿que hacer...? El pintor lucha entre la luz y la sombra; Calderón lucha entre la vida y la muerte, entre la felicidad y el desengaño, entre el Imperio y la destrucción, entre el sueño y la realidad.

 Escrito en 1635, La vida es sueño es uno de los mejores dramas del teatro universal y el ejemplo más representativo de la etapa profundamente barroca del autor.
Segismundo, hijo del rey de Polonia, Basilio, está preso en una torre. En la Jornada Primera, Rosaura y Clarín, su criado, dan con la torre accidentalmente, donde conversan con el príncipe. Clotaldo, el viejo guardián, les hace prender y reconoce por una espada a su hijo en Rosaura (ella va vestida de hombre). 


Compañía Nacional de Teatro Clásico. La vida es sueño



 En palacio, Astolfo y Estrella, sobrinos de Basilio, aspiran a la sucesión del trono. Aparece el rey, que desvela el secreto de la obra: amante de la astrología, tiene a su hijo encerrado para que no se cumpla el horóscopo que vaticinó la crueldad del príncipe en cuanto éste obtuviese el poder. El monarca decide, sin embargo, poner a prueba a Segismundo. 
 Clotaldo llega con los prisioneros, Rosaura y Clarín, obteniendo el perdón real, tras lo cual la hija da a entender su sexo y un agravio cometido por Astolfo.
 En la Jornada Segunda, Segismundo es conducido a palacio drogado.
 Al despertar se convierte en un tirano, que arroja a un criado por el balcón, pretende matar a Clotaldo, pelea con Astolfo, intenta seducir a Rosaura por la fuerza... De estas y más maneras muestra su crueldad. Basilio lo devuelve a la torre narcotizado y el viejo alcalde le hace ver que todo ha sido un sueño. Mientras, el conflicto entre Astolfo, Rosaura y Estrella sigue su curso...
                              
                                                                   
 

Autor: Pedro Calderón de la Barca
Título: La vida es sueño
Editorial: Ediciones Mateo
Nº Páginas: 123

  





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