domingo, 22 de septiembre de 2013

Geimaruza, danza japonesa clásica y moderna.



El nombre de Geimaruza tiene su origen en el deseo de cambiar la imagen algo anticuada, de la danza tradicional japonesa.
Los integrantes de la compañía desean que, cada vez más, un público más amplio pueda disfrutar de la belleza y el atractivo de la danza japonesa.
Con el lema de que el público pueda abrazar como un círculo este arte, y que además sea divertido y comprensible, los jóvenes componentes del grupo formado por artistas entre 20 y 30 años, han creado numerosas coreografías.
Este objetivo, de que un gran público pueda reunirse en un círculo (en japonés "maru") que permita contemplar y disfrutar la danza tradicional japonesa con otros ojos, ha sido el germen del nombre de "Geimaruza".



Los integrantes de la compañía muestran al público todas las disciplinas aprendidas en la Facultad de Tokio, a través de una orquesta de instrumentos japoneses cargado de dinamismo a través del shamisen (laúd japonés), koto (arpa japonesa) o el taiko (tambor japonés).
Estas actuaciones en vivo y en directo van acompañados de unos estilizados bailes llenos de vitalidad.
La música en vivo aporta un elemento importante para crear ese ambiente que da lugar a disfrutar de las escenas cómicas o emotivas con más intensidad.
Todos los rasgos que definen la cultura japonesa se representan aquí en un nuevo formato, llegando a crear un espectáculo de entretenimiento auténticamente japonés.
En reconocimiento a la originalidad y la activa labor de esta compañía se ha materializado en numerosos premios y reconocimientos entre ellos el Premio al Fomento Cultural otorgado por el Ministro de Cultura de Japón o el Premio del Concurso Internacional de Danza de Seúl entre otros.
 



Primer acto: Obra clásica / Ayatsuri Sanbaso (La marioneta Sanbaso)

"Sanbaso" hace referencia aun baile que se realiza con el deseo de que haya un mundo en orden, un territorio de paz y una buena cosecha de los cinco cereales principales. La obra es una pieza clásica en donde este "Sanbaso" se convierte en una especie de marioneta que interpreta una danza. En ella destaca la técnica del intérprete que realiza su actuación como si se tratara de un muñeco movido por hilos. Se trata de una danza divertida, cómica con movimientos joviales y con un acompañamiento musical alegre.

Intérpretes: Toyohiko FUJIMA y Karaoruko WAKAYAGI 




 Segundo acto: Obra nueva / Tsuki-Yuki-Hana (Luna, Nieve y Flores)

Siguiendo con este término que describe la imagen de la naturaleza de Japón, la intención es que el público pueda disfrutar de la belleza paisajística de Japón en sus diferentes estaciones a través de pequeños relatos.
La luna...un repaso al episodio de una alegre meretriz y una cita secreta bajo la luz de la luna. Una historia que podría ser una especie de "Romeo y Julieta" en versión japonesa, en donde ella, a pesar de que su condición no se lo permite, se da a la fuga con su amante hasta llegar a un punto de no retorno.
El camino que eligen después es...

La nieve...el primer y último encuentro de dos mujeres en un camino nevado. Ambas manifiestan un interés mutuo disfrutando primero de un sake contemplando la nieve y continúan en un duelo para comparar sus respectivas dotes en el baile.

La flor... que se representa a través de la majestuosidad del animal mitológico con forma de león que se divierte con una flor de peonía. La figura representa a una de las criaturas que más se han reinterpretado de una forma vistosa en la danza japonesa. Es digno de ver el momento en que el animal se limpia la cabellera.

Intérpretes: Toyohiko FUJIMA, Tamajyaku GOJO, Hatsuhana BANDOU




Tercer acto: La pequeña obra / Sekai Okunimeguri (Un recorrido por los países del mundo)


Composición musical inspirada en temas tanto de Japón como del resto del mundo. Se desarrollan los diferentes bailes al son de una melodía ligera y divertida. Se trata de un número de danza lleno de vitalidad y ritmo.

Intérpretes: Toyohiko FUJIMA, Tamajyaku GOJO, Hatsuhana BANDOU, Kichifumika HANAYANAGI, Kaoruko WAKAYAGI








Japón, conocido antiguamente como el umashi kuni  (hermoso país) es una nación formada por islas que se encuentra situado al noroeste de Asia. Tiene una superficie de unos 378.000 km cuadrados, y está formado por cuatro islas principales, Honshu, Shikoku, Kyushu y Hokkaido, y grupos de islas dispersas.

Debido a su larga extensión de norte a sur, de 3.000 km, existen diferencias significativas entre los climas de sus regiones, por lo tanto Japón tiene la fortuna de poseer numerosos lugares de interés que ofrecen al visitante paisajes naturales de gran belleza. Muchas de las tradiciones que forman el patrimonio cultural de Japón, como las artes escénicas y la arquitectura que se nutren de su larga historia, los diferentes festivales que se celebran por todo el país y las características regionales de los mismos ayudan a tener un mejor entendimiento de Japón.


El Kabuki es una forma de arte sincrético que tiene su origen en las artes escénicas clásicas de Japón. Los argumentos espectaculares, las pasarelas elevadas, los escenarios giratorios, las trampillas y otros aspectos de los escenarios de kabuki, que permiten la interacción de los actores y los espectadores, lo hicieron popular y lo convirtieron en una forma de arte a partir del siglo XVII. 




El Noh es la forma de teatro más antigua de Japón. Su arte fue establecido por Zeami en la segunda mitad del siglo XIV. Con el actor principal shite, en el centro del escenario, los escenarios refinados, las máscaras, los trajes, la música y otros aspectos representan un mundo único.
 




El Kyogen es una forma de teatro que tiene las mismas raíces que el noh. No es extraño ver programas en los que se mezclan interpretaciones de noh y kyogen. A diferencia del noh, donde el énfasis se pone en la trama, los cantos y las danzas, el kyogen se concentra en el humor y en el entretenimiento.
 



Hiroshi Sugimoto y (Ohatsu) personaje femenino protagonista de la obra "Los amantes suicidas de Sonezaki" del dramaturgo japonés Chikamatsu Monzaemon, un clásico del teatro Bunraku. 
 
 

El Bunraku es una forma de teatro que combina títeres , cantos joruri y la música del shamisen de tres cuerdas. Las expresiones faciales y los movimientos de las manos y los brazos de los títeres de 1 a 1,5m de altura, cada uno de ellos controlado por tres titiriteros, son elegantes y los títeres no parecen serlo en absoluto.
 



Danza japonesa, se dice que una danzante llamada Izumo no Okuni creó en el siglo XVII la forma original de la danza clásica japonesa. Ella fue la primera en usar flautas y tambores como acompañamiento e inventó los pasos básicos de la danza como un arte representativo. Unida fuertemente al Nohy al Kabuki, la danza clásica japonesa tiene muchas escuelas, pasando su arte a profesionales, aficionados, a las personas mayores y a los niños. 




También forman parte de las tradiciones japonesas:

El Kendo y Kyudo fueron creados originalmente con los objetivos de combatir y cazar. En la actualidad, se han convertido en deportes para entrenar mente y cuerpo.

El Yudo, que en 1964 se convirtió en deporte olímpico, el objetivo de los entrenamientos de yudo es castigar y endurecer el cuerpo mediante el ataque y la defensa, y perfeccionar el carácter mejorando el espíritu para contribuir al bien de la sociedad.

El Sumo, que empezó como un antiguo ritual sintoísta, sigue siendo popular hoy día. los luchadores de sumo deben ser dignos y poseer capacidad de liderazgo y fuerza para llegar al rango más alto, yokozuna. Con una historia de 380 años, sólo 68 luchadores han alcanzado el rango de yokozuna.



 Tradiciones vivientes con raíces en la vida diaria

Originalmente los arreglos florales empezaron como un procedimiento religioso para decorar altares. Luego, en el siglo XVI, la nobleza y los samuráis los convirtieron en un arte para disfrutar de ellos. Del siglo XVII en adelante, los arreglos florales se hicieron populares entre la gente común, e incluso en nuestros tiempos modernos, el espíritu de disfrutar de la hierba estacional, los árboles y, por supuesto, las flores continúa trayendo riqueza y belleza a las vidas de la gente donde quiera que ésta se encuentre.
 


La ceremonia del té

Chado: Un largo camino de búsqueda interior

 "La ceremonia del té consiste simplemente en hervir agua, hacer té y beberlo". Con la sencillez de un niño definió el maestro japonés Sen-no-Rikyu este ritual. Sabía lo que decía porque este sabio del siglo XVI ha sido reconocido como la máxima autoridad en la materia. Como en la mayor parte  de las disciplinas zen, detrás de esta aparente simplicidad se esconden siglos de enseñanza, filosofía, cultura y arte. 

Introducido en el continente asiático por monjes que le empleaban para favorecer la meditación, el té fue cobrando vida con el paso del tiempo hasta llegar a convertirse en una ceremonia única: un arte de gran belleza estética y espiritualidad que hoy es seña de identidad de la cultura japonesa. El ritual del té es la sublimación de Omotenashi o espíritu de bienvenida hacia los demás. Su fin, buscar la plenitud, la armonía y la paz con uno mismo, con los demás y en definitiva, con la naturaleza que nos rodea.
 










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