miércoles, 10 de julio de 2013

Robert Louis Stevenson (1850-1894) La isla del tesoro.




Para el comprador indeciso
 

Si los cuentos que narran los marinos,
hablando de temporales y aventuras,
de sus amores y sus odios,
de barcos, islas, perdidos robinsones
y bucaneros y enterrados tesoros,
y todas las viejas historias, contadas una vez más
de la misma forma que siempre se contaron,
encantan todavía, como hicieron conmigo,
a los sensatos jóvenes de hoy:

¿Qué más pedir? Pero si ya no fuera así,
si tan graves jóvenes hubieran perdido
la maravilla del viejo gusto
por ir con Kingston o con el valiente Ballantyne,
o con Cooper y atravesar bosques y mares:
bien.¡Así sea! Pero que yo pueda
dormir el sueño eterno con todos mis piratas
junto a la tumba donde reposan ellos y sus sueños.


 

Parte Primera
 
El viejo pirata


El squire Trelawney, el doctor Liversey y algunos otros caballeros me han indicado que ponga por escrito todo lo referente a la Isla del Tesoro, sin omitir detalle, aunque sin mencionar la posición de la isla, ya que todavía en ella quedan riquezas enterradas; y por ello tomo mi pluma en este año de gracia de 17...
 


La travesía 
 

Aquella noche la pasamos en el natural ajetreo que hay siempre antes de zarpar, dando las últimas disposiciones sobre los pertrechos y atendiendo a las amistades del squire, que como el señor Blandly y otros, se acercaban con sus botes a desear una buena travesía y un feliz regreso...



 Quince hombres en el cofre del muerto...

Y toda la tripulación coreó sus palabras:

¡Ja! ¡Ja! ¡Ja! ¡Y una botella de ron!

Y con la tercera carcajada, las barras empezaron a girar briosamente...



ROBERT LOUIS STEVENSON

Nacido en Edimburgo en 1850, en pleno apogeo del Imperio Británico, su vida se desarrolló íntegramente durante la época victoriana. Su acomodada familia escocesa encaminó sus pasos hacía los estudios de ingeniería, aunque acabaría licenciándose en Derecho y pronto preferiría dedicarse a la literatura, sin llegar a ejercer como abogado.

Su frágil salud -padecía tuberculosis- le obligó a viajar con frecuencia en busca de climas más benignos o de balnearios -a la Riviera francesa y Suiza- .

Durante una de sus estancias en Francia se enamoró de Fanny Osbourne, una norteamericana diez años mayor que él, separada y con dos hijos. A pesar de la oposición familiar, partió en su búsqueda a Estados Unidos y acabó casándose con ella en 1880.

Con Fanny, convertida no sólo en su esposa sino también en su consejera literaria, volvería a Gran Bretaña y, más adelante, tras la muerte de su padre, iniciaría una serie de viajes -a menudo interrumpidos por las recaídas en su enfermedad- hasta establecerse definitivamente en Samoa, donde moriría repentinamente en la plenitud de su vida creativa, a la edad de 44 años.



Autor: Robert Louis Stevenson
Título: Treasure Island
Traducción y Notas: José maría Álvarez
Ilustraciones: Walter Paget
Editorial: Grupo Anaya S.A.
Nº Páginas: 268







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