lunes, 29 de julio de 2013

Tiziano (1485 - 1576).


Puerta de Velázquez

Al fondo San Jerónimo el Real, conocido popularmente con "los Jerónimos"

Fue uno de los monasterios más importantes de Madrid









El Museo del Prado y el Hotel Ritz al fondo





Tiziano

Entre 1508-1510, cuando se fechan sus primeras obras, y su muerte en 1576, Tiziano se convirtió en el pintor más aclamado de su tiempo y en la encarnación de una forma de entender la pintura que hacía del color su principal valor expresivo, de enorme trascendencia futura.

El Museo del Prado, propietario del mayor conjunto de obras de Tiziano como consecuencia de la privilegiada relación del pintor con los monarcas españoles, le dedica por primera vez una exposición antológica que, con 65 obras distribuidas en cinco ámbitos, es también una de las más completas a él consagradas.


El hombre del guante,h. 1523. París, Musée du Louvre


Orígenes (hasta 1516). Tiziano se formó con varios maestros venecianos entre los que destacó Giovanni Bellini, en cuyo taller probablemente conoció a Giorgione, de quien le sedujo su novedoso modo de aplicar el color sin dibujo previo. Mediante seis pinturas se muestran los inicios de Tiziano, no exentos de problemas con la perspectiva y la anatomía, su receptividad y rápida evolución, y su temprana maestría en todos los géneros.


Carlos V en la batalla de Mühlberg, 1548. Madrid, Museo del Prado


Apeles revivido (1516 - 1533). La muerte de Bellini en 1516 dejó a Tiziano como principal pintor veneciano y coincidió con el inicio de su proyección internacional. En la década siguiente trabajó para Alfonso d'Este, duque de Ferrara, para quién realizó entre otras las pinturas del camerino d'alabastro, y Federico Gonzaga, duque de Mantua, responsable de que entrara en contacto en Bolonia con Carlos V, quien en 1533 le nombró caballero y le confió la exclusividad de su retrato.

Venus de Urbino, 1538. Florencia, Galleria degli Uffizi

De Bolonia a Ausgburgo (1533 - 1551). El prestigio de Tiziano y la habilidad de Pietro Aretino para publicar su talento llamaron la atención de los mayores poderes del momento, obligándole a acudir a Roma  entre 1545-46 invitado por el papa Paulo III, y dos veces a Ausgburgo (1548-49 y 1550-51) reclamado por Carlos V.

Su principal ocupación entonces fue el retrato, revelando gran capacidad para tratar con igual maestría a individuos de diferente edad y condición y para asimilar nuevas iconografías como el retrato sedente o el ecuestre.

El castigo de Marsyas, 1570-76. Kromeriz, Achbishopric Olomouc

El desnudo tumbado y las "poesías" En Ausgburgo, en 1551, Tiziano y Felipe II debieron hablar de las "poesías", seis obras mitológicas concebidas para deleite de los sentidos que el pintor entregaría al monarca entre 1553 y 1562 y que visualizan aspectos fundamentales de la teoría del arte veneciano como la primacía del color sobre el dibujo. Esta sección, la única no estrictamente cronológica, ilustra la decisiva contribución de Tiziano al tratamiento del desnudo femenino tumbado.


Ranuccio Farnese, 1542. Washington, National Gallery of Art

El "último Tiziano" (1551 - 1576) Tras 1550 Tiziano extendió a la totalidad de la superficie una indefinición formal y un modo de aplicar el color mediante capas superpuestas antes reservados a ciertas partes, que caracterizan lo que se bautizó como "pintura de manchas"

Esta sección enfrenta las obras enviadas a Felipe II, las únicas prácticamente documentadas, con otras sobre cuyo acabado disienten los especialistas, e ilustra pautas de funcionamiento del taller como el uso de plantillas, la reutilización de lienzos, o la creciente participación de ayudantes.







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