martes, 23 de julio de 2013

Drácula. Bram Stoker (1847 - 1913)



El sombrío conde Drácula de Transilvania, el vampiro por excelencia, es uno de los mitos más arraigados de la cultura del siglo XX.

El horror, la sangre, la pasión y el erotismo que rodean al conde han fascinado a sucesivas generaciones de lectores y espectadores, desde que Bela Lugosi lo inmortalizara en la película homónima. Y no es para menos.

El vampiro es un ser terrorífico que provoca una hechizante combinación de horror y seducción: Drácula encarna al mismo tiempo al agresor y al seductor, la violencia y el sexo, los poderes del mal que cautivan en un torbellino de sentimientos inexplicables...

Parte indisoluble de la psique humana, el significado del vampiro cataliza la inescrutable naturaleza dual del ser humano y hace aflorar sentimientos inconfesables. De ahí que la escalofriante peripecia de Jonathan Harker, invitado del conde Drácula en su remoto castillo de los Cárpatos, constituya un hito insuperable del género de terror y permanezca en las obsesiones y pesadillas de muchos de nosotros como un recordatorio de las facetas más oscuras y recónditas que anidan en el alma humana. Y de ahí que la lectura de este libro depare un placer tan irresistible.
 


              "Distinguido amigo":
Bienvenido a los Cárpatos. Le espero con impaciencia. Descanse esta noche. Mañana a las tres saldrá la diligencia para Bukovina; he reservado una plaza en ella para usted. Mi coche le estará esperando en el desfiladero de Borgo para traerle hasta aquí. Confío en que haya tenido un feliz viaje desde Londres, y que disfrute durante su estancia en mi hermoso país.
                     Su amigo,
                                           DRÁCULA"



5 de mayo. El castillo

El gris de la madrugada se ha disipado, y el sol se encuentra muy alto respecto del lejano horizonte, que parece mellado, no sé si a causa de los árboles o por los cerros; está tan lejos que las cosas grandes se confunden con las pequeñas.
Estoy desvelado; así que, como voy a poder dormir hasta la hora que quiera, me entretendré escribiendo hasta que me entre sueño. Tengo muchas cosas extrañas que anotar; y para que el que las lea no piense que cené demasiado antes de salir de Bistritz, consignaré aquí cuál fue exactamente el menú. Tomé lo que aquí llaman "filete de bandido": trozos de tocino, cebolla y carne de vaca, sazonado todo con pimienta, y ensartado en unos bastones y asado al fuego, ¡al estilo sencillo de la carne de caballo y que se vende por las calles de Londres! El vino era un mediasch dorado, y produce un raro picor en la lengua que, no obstante, no resulta desagradable. Sólo tomé un par de vasos; nada más...



Diario del doctor Seward


20 de septiembre

Sólo la decisión y el hábito me inclinan a grabar algo esta noche. me siento tan deprimido, tan abatido, tan hastiado del mundo y de todo, incluso de la vida misma, que si oyese batir las alas del ángel de la muerte, y son esas alas las que se han estado agitando últimamente -la madre de Lucy, el padre de Arthur, y ahora...-,me tendría sin cuidado...



Vlad  el Emperador, el Drácula histórico. Príncipe de Valaquia durante el siglo XV, la inusitada crueldad de que hizo gala durante su gobierno dio pie a una leyenda diabólica que pasó a la literatura.

A finales del siglo XIX, el escritor irlandés Bram Stoker concibió una novela de terror relacionada con las leyendas centroeuropeas sobre vampiros y no muertos que ya habían servido de inspiración a otros autores decimonónicos como John Polidori, el médico y compañero de viajes de Lord Byron.


Indagando en este tipo de historias, Stoker tuvo conocimiento de la existencia de un príncipe rumano llamado Vlad Draculea, que había vivido en el siglo XV y se había hecho célebre, entre otras cosas, por su gusto por lo sanguinario.

La fortuna del sobrenombre de Drácula se debe en realidad a una confusión. Su padre, el príncipe o voivoda Vlad II de Valaquia, había ingresado en 1428 en la Orden del Dragón (Drac, en húngaro), de la mano del emperador Segismundo de Luxemburgo. Por ello fue conocido en adelante como Vald Dracul, mientras que a su hijo se le llamó Vald Draculea, esto es, hijo de Dracul. Sin embargo, en la mitología rumana la figura del dragón no existía y el término dracul designaba al diablo, con lo que Vlad III pasó a ser en rumano "el hijo del diablo".



Ello coincide con la leyenda sobre la crueldad y ánimo sanguinario de Vlad, recogida ya por crónicas de su época. En ella se presentaba como un príncipe aficionado a la tortura y entusiasta de la muerte lenta, que solía cenar bebiendo sangre de sus víctimas o mojando pan en ella.

Se calcula que en sus tres períodos de gobierno, que suman apenas siete años, ejecutó a unas 100.000 personas, en la mayoría de las ocasiones mediante la técnica del empalamiento. Por esta razón se le conoce desde el siglo XVI como Vlad Tepes, esto es , Vlad el Empalador.


 Para comprender esta fama hay que situarse en el contexto de los Balcanes en las décadas centrales del siglo XV. En aquel entonces el Imperio Otomano se hallaba en plena fase de expansión por el  suroeste de Europa: Grecia quedó sometida desde la década de 1360, Serbia desde 1389 y Bulgaria en 1396. Frente a los otomanos se encontraban el reino de Hungría y los principados en los que entonces se dividía la actual Rumania. Valaquia y Moldavia, junto a Transilvania, territorio autónomo perteneciente a Hungria.



Las guerras de frontera se convirtieron en una constante, guerras de extraordinaria violencia, en la que las ejecuciones y represalias masivas estaban a la orden del día. Vlad de Valaquia fue un producto de ese ambiente, y su vida fue una lucha constante por la supervivencia y por el poder.




Según la mayoría de los autores, el príncipe Vlad III de Valaquia nació en Sighisoara (Transilvania) en 1431, y fue uno de los tres hijos legítimos de Vlad II, voivoda de Valaquia. Con apenas 13 años marchó a la corte otomana, junto a su hermano Radu, como rehén o garantía de sumisión.

Vlad II, en efecto, había establecido con los turcos una alianza que le valió la enemistad del regente de Hungría, Juan Hunyadi, de origen valaco. En 1447 éste preparó una ofensiva contra Vlad, apoyándose en los boyardos valacos, nobles prohúngaros. El resultado fue la muerte del voivoda y su hijo Mircea.

Irritado por la pérdida de su aliado en Valaquia, el sultán otomano Murat declaró a su hijo Vlad Draculea pretendiente al trono.
Al año siguiente lanzó a sus tropas contra Hunyadi, derrotándolo totalmente en Kosovo. Vlad aprovechó la circunstancia para apoderarse del trono, pero su primer período de gobierno duró poco, pues en el mismo año 1448 fue expulsado a instigación de Hunyadi.



Vlad se refugió inicialmente en la corte del sultán otomano, con la esperanza de lo ayudara a volver a Valaquia. Pero, defraudado de sus aspiraciones, en 1449 marchó a Moldavia, donde tenía parientes. En 1451 marchó a Transilvania. Instalado en ciudades alemanas del país, como Kronstadt, trató de reunir apoyos para recuperar el trono de Valaquia. La oportunidad le llegó tras la conquista de Constantinopla por Mehmet II en 1453.


En 1456 logró hacerse de nuevo con el gobierno de Valaquia. Inició entonces la fase de gobierno más larga, hasta 1462, aquella que le ganaría ante los contemporáneos y la historia la reputación siniestra que desde entonces le acompaña.



los embajadores extranjeros que visitaban la corte de Vlad III solían quedar muy impresionados, pero no gratamente. Las cenas entre empalados les provocaban náuseas.

Su apariencia misma era, según los que le conocieron, "fría e inspiraba cierto espanto".

                               National Geographic Historia (número 46)




Abraham Bram Stoker  nació en Dublín en 1847, hijo de un modesto funcionario. Cursó estudios de matemáticas en la Universidad de Dublin y fue presidente de la Sociedad Filosófica.

De 1867 a 1877 trabajó como funcionario público en el castillo de Dublín. Escribió crítica teatral y en 1878 publicó The Dulies of Clerks of Petty Sessions in Ireland.

Ese mismo año se convirtió en agente y secretario de su admirado Henry Irving, el célebre autor, al que incluso acompañó durante su gira norteamericana.



En 1887 publicó Drácula, basado en el folklore tradicional centroeuropeo, que tuvo un éxito sin precedentes y le proporcionó una fortuna, ya que en vida del autor se vendió más de un millón de ejemplares.

Posteriormente publicó The Mystery of the Sea (1902), The Lady of the Shroud (1909), Famous Imposters (1910) y un libro sobre Norteamérica.

Bram Stoker murió en Londres en 1913. Drácula fue llevada al cine por primera vez en 1913, en la célebre película protagonizada por Bela Lugos.




                    
 Autor. Bram Stoker 
           Título: Dracula               
                          
Traducción del inglés: Francisco Torres Oliver
Editorial: Bruguera S.A. 

                              Nº Páginas: 494                              

                   

"Vi al conde tendido en la caja, sobre el suelo; varias astillas volaron sobre su cuerpo cuando lanzaron la caja desde el carro. El conde estaba mortalmente pálido, cual una imagen de cera. Sus ojos rojos tenían la espantosa mirada vindicativa que tan bien conocía. Mientras lo observaba, sus ojos percibieron el ocaso del sol y en su mirada de odio se entrevió un destello triunfal. No obstante, casi de inmediato surgió el resplandor del gran cuchillo de Jonathan. Lancé un grito al ver cómo le cortaba la garganta. Y en ese mismo instante, la estaca del señor Morris penetró de lleno en el corazón. Como un milagro. Sí, ante nuestros ojos, y en lo que dura un suspiro, la totalidad del cuerpo se redujo a polvo y desapareció." Bram Stoker, Drácula


Autor: Jean Marigny
Título original: Sang pour sang, le réveil des vampires

Taducción: Ferran Esteve
Ediciones B, S.A.
Nº de Páginas: 145 




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