miércoles, 31 de julio de 2013

Faraón.



FARAÓN

Momia, viaje interior

El sacerdote Nesperennub, ha sido, durante más de cien años, una de las piezas expuestas más apreciadas del Museo Británico. El sarcófago, bellamente pintado, nunca ha sido abierto desde que fuera sellado por los embalsamadores de la orilla oeste de Tebas poco antes de ser enterrado; sin embargo, pasados 2800 años, la tecnología ha desvelado sus secretos.

Combinando las últimas técnicas modernas no invasivas de toma de imágenes, los científicos han creado la primera momia virtual del mundo.

Gracias a las imágenes generadas por ordenador podemos efectuar la << retirada virtual de las vendas >> de una momia y embarcarnos en un viaje por su cuerpo.

Visualizaremos en 3D cada característica y amuleto, veremos su cara, evaluaremos su salud y curiosearemos por encima del hombro de los embalsamadores mientras lo preparaban para la vida eterna.



Menphis



La Exposición


En el año 394 d.C, en el templo de Filas, los sacerdotes graban la última inscripción jeroglífica conocida. Muy pronto no quedará nadie que sepa leer esta escritura.
Siglos de oscuridad caen sobre la brillante civilización que durante tres milenios floreció en las orillas del Nilo y sobre los reyes que la forjaron.


En tiempos venideros, viajeros occidentales se maravillarán ante los vestigios de sus monumentos. Pero su curiosidad tropezará irremediablemente con la imposibilidad de comprender los jeroglíficos que cubren los muros de los templos y las paredes de las tumbas...
En 1822, gracias al descubrimiento de la piedra Roseta, Jean François Champollion, traerá la luz al descifrar esa enigmática escritura.

Y los faraones regresarán a su silencio.
El faraón, ese  "rey divino de las múltiples apariencias" cuya función y persona dominan la historia de Egipto, sirve de hilo conductor en la exposición para hacer comprender mejor esta legendaria civilización. La religión, la vida cotidiana, las costumbres funerarias, todo gira alrededor de esta figura, a la que el antiguo Egipto debe su excepcional estabilidad y su originalidad.

¿Hombre o Dios? La exposición se basa en esa figura carismática del soberano heredero de los dioses que intercede entre los mundos humano y divino. El universo reposa sobre el faraón, instalado en la Tierra por el Dios creador para ahuyentar el mal y el caos.

En este contexto la exposición profundiza sobre la vida en el Antiguo Egipto: la historia, la política, las ceremonias, los palacios, la organización social. Un interesantisimo recorrido a disposición de los hombres de hoy en día.




Los faraones y la historia 

La civilización del antiguo Egipto debe su excepcionalidad  y la originalidad de la figura del faraón, que jugaba un papel esencial en el pensamiento egipcio. Instalado en la Tierra por los dioses, su cometido era ahuyentar el mal y el caos. Esta tarea se repetía cada vez que un soberano subía al trono, iniciándose de nuevo el cómputo histórico, que se medía según los años de reinado. Cerca de 350 faraones, repartidos en 31dinastías, se suceden a lo largo de más de 3000 años.




La imagen del rey: reflejo de una civilización

Las imágenes del faraón poseían un vocabulario iconográfico propio y cada uno de sus atributos tenía un significado concreto. Los tocados que llevaba, los cetros que empuñaba e, incluso, la posición que adoptaba encerraban una segunda lectura: el faraón era laimagen de un Egipto victorioso sobre sus enemigos.



Mascara de Tutankamon


El faraón, intermediario entre los hombres y los dioses

Los dioses engendraron al faraón para que mantuviera el orden del mundo. El soberano correspondía a los dioses construyéndoles templos donde albergar su imagen divina. Es en ellos donde el faraón debía realizar cada día un ritual muy especial. hacer las ofrendas a los dioses y rendirles culto como intermediario entre lo divino y lo humano. 




El faraón, guardián del equilibrio del mundo

El universo se mantiene estable gracias al equilibrio entre el orden y el caos, presente en la vida cotidiana. Los desiertos que rodean la tierra fértil de Egipto, las zonas pantanosas con los animales que viven en ellas o los animales salvajes, como el toro, son símbolos de este desorden. Al igual que el faraón aparece representado venciendo a sus enemigos en la batalla, su victoria sobre las fuerzas reafirma su función como guardián del equilibrio cósmico.





El faraón, responsable de la prosperidad en Egipto

La gran maquinaria del estado egipcio no hubiera funcionado sin el apoyo de una administración perfectamente jerarquizada. Desde el visir, representante máximo de la burocracia, hasta los escribas, parte indispensable de la administración, todos jugaron un papel muy importante para que Egipto se convirtiera en una de las potencias principales del Mediterráneo.





La casa del faraón, el palacio

La residencia del soberano o, como la llamaban los egipcios, "la gran casa" no solo hacía referencia al edificio donde habitaba el rey. La familia del faraón, los funcionarios que en ella trabajaban y los enseres domésticos estaban a disposición del soberano para atender hasta sus más pequeños deseos.





La muerte del faraón, el eterno regreso

La vida del faraón no terminaba con su muerte física. El complicado ritual del embalsamamiento, junto con el ajuar funerario que se depositaba en su tumba, tenían como función asegurar la continuidad del faraón en los campos de laru, el paraíso. Su reposo eterno sería amenazado por los ladrones de tumbas. Sin embargo, todavía se han hallado alguna de estas tumbas reales intactas.















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