jueves, 16 de mayo de 2013

Isaac Asimov (1920-1992) Azazel.




Azazel consiste en unos breves relatos fantásticos en los que el humor corrosivo se concentra en la figura de su protagonista, Azazel, un diminuto demonio que desprecia a la humanidad y que obligado a ayudar a algunos de nuestra condición produce resultados más que sorprendentes. Cierran el circulo, el insoportable propietario -George- del pequeño demonio y el aprovechando oyente de las confidencias de George, el propio Asimov.




El insoportable George Bitternut, descendiente de aristócratas europeos, entre los que se halla, según cuenta él mismo, el rey danés que osó conquistar Inglaterra en el siglo XI, es un personaje engreído y gorron y tiene a su disposición, gracias a una fórmula mágica hallada en un castillo inglés, antigua propiedad familiar de sus antepasados, a un diminuto demonio de dos centímetros de altura, Azazel, proveniente de otra dimensión, capaz de manipular las leyes de la naturaleza.




La satisfacción de poseer este ser extraordinario crece en proporción a su ya desmesurada pedantería que siempre acompaña a sus invocaciones de Azazel, se supone que para solucionar enojosos problemas a sus conocidos y amigos.

Por su parte, el geniecillo, que desprecia tanto como desconoce la condición humana, ayuda a George por el simple deseo de sentirse tan importante como miserable se siente en su mundo.




Y Asimov, el oyente, tiene tanto interés en estas historias como le resultan útiles para escribirlas y venderlas. El resultado son unos relatos satíricos, llenos de humor, en los que pone de manifiesto que no siempre las ayudas son auténticamente desinteresadas ni resultan provechosas para sus destinatarios.

 


El demonio de dos centímetros

Conocía a George en un congreso literario celebrado hace muchos años, y me llamó la atención el peculiar aire de inocencia y de candor que mostraba su rostro redondo y de mediana edad. Inmediatamente decidí que era la clase de persona a quien uno le dejaría la cartera para que se la guardase mientras se bañaba.
 
Él me reconoció por mis fotografías en la contraportada de mis libros y me saludo alegremente, diciéndome lo mucho que le gustaban mis cuentos y mis novelas, lo cual, naturalmente, me dio una excelente opinión de su inteligencia y buen gusto. (...)



Al vencedor

No suelo ver con frecuencia a mi amigo George, pero, cuando me encuentro con él, normalmente le pregunto por ese pequeño demonio al que asegura puede hacer acudir.
 
-Un autor de cienci-ficción, calvo y anciano-medecía-, ha declarado que cual quier tecnología lo suficientemente avanzada con respeto a lo que es habitual parecería magia. Y, sin embargo, mi pequeño amigo Azazel (...)





 Viaja más rápido

Acababa de regresar de un viaje a Williamsburg, Virginia, y mi alivio por volver junto a mi querida máquina de escribir y mi procesador de textos se mexclava con un resto de leve resentimiento por haber tenido que marcharme.
George no consideraba razón suficiente para ofrecerme su simpatía el hecho de que acabara de saciar su voracidad a mis expensas en un selecto restaurante.(...)




La estructura de la mente

Aquella mañana me sentía predispuesto a la expresión filosófica. Meneando la cabeza en apesadumbrada reminiscencia, dije:
-No hay arte que permita descubrir en el rostro la estructura de la mente.É era un caballero en quien había depositado una confianza absoluta.
Corría una mañana fría de domingo, George y yo nos hallábamos (...)




Vuelo de fantasía

Cuando como George, tengo buen cuidado de no pagar con una tarjeta de crédito. Lo hago siempre en metálico, ya que eso le permite practicar su amistosa costumbre de quedarse con el cambio. Naturalmente, yo me encargo de que éste no sea excesivo, y dejo aparte una propina.
 
Esta vez, habíamos almorzado en el Boathouse y regresábamos a pie por Central Park. Era un día espléndido, un poco caluroso, así que nos sentamos a descansar en un banco situado (...)




Isaac Asimov nació en Rusia en 1920. Su familia emigró a Estados Unidos, donde el joven Isaac se doctoró en bioquímica. Muy pronto colaboró en magazines de ficción científica y dio a conocer sus primeras narraciones extensas.
Está considerado como uno de los autores más célebres de todos los tiempos, así como un excepcional divulgador científico. Su fecunda obra incluye más de cien libros publicados e innumerables relatos y artículos.
Entre sus obras figuran: Yo, robot, novela que le valió la fama internacional, El fin de la eternidad, Los propios dioses, Compré Júpiter, ¿Hay alguien ahí? y, sobre todo, la conocida saga de las Fundaciones, cuyas tres primeras entregas obtuvieron en 1966 el Premio Hugo a la mejor serie de novelas del género.





Título: Azazel

Autor: Isaac Asimov

Traducción del inglés: Adolfo Martín

Ilustración: Blair Drawson / Artban

Editorial: Plaza & Janés Editores S.A.

Nº Páginas: 252 








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