domingo, 19 de mayo de 2013

Vida del Buscón. Francisco de Quevedo (1580-1645)




Francisco Gómez de Quevedo y Villegas, nació en Madrid, el 17 de septiembre de 1580, en el seno de una familia hidalga procedente de la montaña santanderina. A los seis años de edad, su padre falleció, quedando bajo la tutoría de don Agustín de Villanueva, protonotario del Consejo de Aragón.

Estudió en la Universidad de Alcalá, donde alcanzó el grado de bachiller, y en 1601 marchó a Valladolid, donde prosiguió sus estudios en la Facultad de Teología y conoció a las plumas más prestigiosas de la época.

Alcanzó un buen conocimiento de los clásicos, una buena formación bíblica y el dominio de varias lenguas. En 1606 regresa a Madrid y en 1613 entra al servicio de don Pedro Téllez Girón, duque de Osuna y virrey de Sicilia, ejerciendo de consejero de hacienda, embajador y hombre de confianza tanto en Sicilia como, más tarde, en Nápoles. Sin embargo, debido a su supuesta participación en la Conjuración de Venecia, tanto el duque de Osuna como Quevedo son llamados a España para dar cuenta de sus actos y Quevedo es confinado en Uclés y, más tarde, desterrado a sus posesiones de la Torre de Juan Abad.

A partir de 1621 entabla relaciones con Felipe IV y su valido, el conde-duque de Olivares, siendo nombrado en 1632 secretario real, y alcanzando una gran influencia en la corte.

Pero a finales de 1639 es detenido y encarcelado, no estando claras las causas que motivaron el suceso, produciéndose su liberación en 1643. Los dos últimos años de su vida los consagra a trabajar sin descanso, muriendo en Villanueva de los Infantes el 8 de septiembre de 1645.
  





 Pórtico
 
¿Qué es cosa y cosa? Así se presentaban las adivinanzas en el Siglo de Oro.  ¿Quién se parece más a Pablos de Segovia?
...Pues sí, desde luego: Lázaro de Tormes, y por razones claras, desde el comienzo (unos ruines orígenes familiares) hasta el final (la redacción de una carta en que el pícaro relata los principales episodios de su vida). Pero para entender correctamente el Buscón vale la pena tener en cuenta en más de un punto Pablos muestra una reveladora coincidencia con Alonso Quijano. Por encima de todo, y por diversos que sean los incidentes y los significados propios de cada caso, las metas del Buscón y don Quijote se dejan describir en los mismos términos: ambos pretenden ser caballeros.
Es sabido que Alonso Quijano "vino a dar en el más extraño pensamiento que jamás dio en el mundo con sus armas y caballo a buscar las aventuras...". Pero desde el mismo arranque de la narración, desde la primera vez en que debe expresarse y actuar, el personaje quevedesco proclama resueltamente un designio afín: "siempre tuve pensamientos de caballero desde chiquito", "mi intento (era) de ser caballero".
Las pretensiones de Pablos, por otra parte, son para Quevedo tan desatinadas como para Cervantes las de don Quijote,y, como éstas, a cada paso se ven contradichas por la realidad. la diferencia mayor estriba en que la realidad de Cervantes es digna de tal nombre, mientras que la de Quevedo está decisivamente condicionada por una tenaz ideología arcaizante (...) Francisco Rico
                                                                                               
                                                                                                                   
Francisco de Quevedo lleva a cabo en su obra la defensa de valores globales como el bien, la justicia o la verdad.




 Autor: Francisco de Quevedo
Título: Vida del Buscón
Prólogo: Domingo Ynduráin
Editorial: Círculo de Lectores
Nº Páginas: 228

 



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