lunes, 1 de abril de 2013

Tragicomedia de Don Cristóbal y la Señá Rosita. F. G. Lorca



Teatro de la Danza coincidiendo con el centenario de nuestro gran poeta presenta las obras Tragicomedia de Don Cristóbal y la Señá Rosita y El retablillo de Don Cristóbal.

Estas dos deliciosas piezas escritas con tanto cariño y envueltas de gran calidez y colorido, están dirigidas a cautivar la atención de todos los públicos. Lorca sabe como nadie despertar la ingenuidad y la sencillez de quienes la contemplan.

En la primera, Tragicomedia de Don Cristóbal y la Señá Rosita, se desarrolla el argumento en una tradicional y fantástica historia popular; en ella confluyen atractivas formas de lenguaje, entre el lirismo y lo cómico, utilizando giros y peculiaridades del lenguaje andaluz, en cuya recreación Lorca es un maestro. 

En la segunda, El retablillo de Don Cristóbal, el lenguaje se torna más crudo, descarnado e incluso procaz. Aquí el autor no busca tanto la trama argumental como un contacto mucho más directo del público con los personajes: se podría hablar más de situaciones absurdas, de sucesión de escenas, cuyo único nexo de unión son los personajes principales.

Para Teatro de Danza representar estas dos obras que nunca o en contadas ocasiones se habían representado juntas y que, aunque con muchos puntos en común, son tan distintas tanto en el tratamiento como en el estilo, supone un gran reto.

Ha resultado apasionante trabajar con textos que nos muestran la evolución personal y artística de Lorca a lo largo de los diez años que median entre ambos (1921-1931) y que son claves en su obra.

Influencias de sus viajes por Nueva York y Argentina, de autores como Rubén Darío o Valle-Inclán o el incipiente reconocimiento que en esos años comienza a tener su creación.




Tragicomedia de Don Cristóbaly la Señá Rosita (Títeres de Cachiporra)

(Farsa guiñolesca en seis cuadros y una advertencia) de Federico García Lorca

                                              Primera Parte   

 Una compañía de muñecos-actores se presenta en el teatro con la ilusión de ofrecer  su peculiar versión de esta ancestral farsa rural. Rosita sueña con casarse con su novio Cocoliche, un humildísimo joven sin recursos económicos. La penuria por la que también atraviesa el padre de Rosita la obligará a prometerse en matrimonio con Don Cristóbal, hombre brutal, casi inhumano, incomprendido y temido por todo el pueblo. Las cosas se complicarán más cuando aparece Currito, otro pretendiente que Rosita tuvo tiempo atrás.
Los dramas se desatarán. Don Cristobita descubrirá a los amantes de Rosita, su irritación, su soberbia, los esfuerzos violentos y reyertas le harán estallar y romperse como muñeco; él mismo gritará: "¡Me acabé!", reconociendo su fracaso ante el amor...El muerto al hoyo y el vivo al bollo, resumiría este final, ya que el entierro de Cristobita se entremezcla con la felicidad de Rosita y Cocoliche amándose tiernamente.

Personajes
(por orden de intervención)

El mosquito
Rosita
El padre
Cocoliche
Don Cristobita
Criado de Cristobita
Una Hora
Espantanublos
Currito, el del Puerto
Mozo I 
Mozo II
Moza
Cansa-Almas
Fígaro
Un granuja
Un mendigo ciego
Una jovencita
Posadera
Un cura
Cortejo, Inventados y tros
Y La Luna



El retablillo de Don Cristóbal

(Aleluya popular basada en el viejo y desvergonzado guiñol andaluz) de Fedederico García Lorca.


Segunda Parte 
                                                  
De nuevo presenciamos las aventuras de don Cristóbal y doña Rosita, pero las cosas han cambiado mucho; por un lado don Cristóbal decide ganar dinero "honradamente", ejerciendo de un modo rotundo la profesión de "médico con porra", para así poderse casar; por otro lado, la madre de Rosita está dispuesta a vender a su hija, ya no tanto por necesidades como para satisfacer caprichos. Y Rosita ya no es una cándida criatura, sino un ser desaforado que no tiene ningún remilgo en casarse con Cristóbal o con cualquiera que se le presente.

De hecho tendrá hijos de todos los hombres que se le cruzan en el camino. En este contexto además se participa de otros conflictos en los que intervienen el Poeta del espectáculo y la Directora del mismo, expresando sus discrepancias;entre otras, mientras el primero defenderá que don Cristóbal, a pesar de todo, en el fondo es bueno, la Directora se resistirá a semejantes argumentos, pues "¿Cómo va a existir conflicto sin don Cristóbal es bueno?"..."¿Quien es el poeta para acabar con esa ley de maldad?"..."¿Qué derecho tiene él a descubrir el secreto con el cual vivimos todos?"...


Personajes
(Por orden de intervención)

Poeta
Directora
Cristóbal
Enfermo
Madre de rosita
Rosita
Cocoliche
Actor I
Actor II
Actriz I
Actriz II



"El teatro es la poesía que se levanta del libro y se hace humana y al hacerse habla y grita, llora y se desespera...
El teatro necesita que los personajes que aparezcan en escena lleven un traje de poesía y al mismo tiempo que se les vea los huesos, la sangre. Han de ser tan humanos, tan horrorosamente trágicos y ligados a la vida y al día con una fuerza tal, que muestren sus traiciones, que se aprecien sus olores y que salga a los labios toda la valentía de sus palabras llenas de amor y de ascos". 

                                                                             Federico García Lorca  



Mañana de invierno, silencio, neblina.
La vega aplanada exhala luz divina. 
Mudos los jardines bellos,                 
cielo azul, fuentes heladas.              
 


           




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