viernes, 5 de abril de 2013

El Principito. Antoine de Saint-Exupéry (1900 - 1944)



Antoine de Saint-Exupéry nació en Lyon (Francia) el 29 de junio de 1900 en el seno de una familia aristocrática. Entre los nueve y los diecisiete años asistió a diversos colegios religiosos de Le Mans, Villefranche y Friburgo y al termino de sus estudios secundarios se preparó para entrar en la Escuela Naval, siendo suspendido en los exámenes de inreso. En 1920 cumplió el servicio militar en el Segundo Regimiento de las Fuerzas Aéreas.

 Desde ese momento, la aviación se convirtió en la gran pasión de su vida, fuente de experiencias y reflexiones que había de trasladar a sus escritos, pues fue por entonces cuando comenzó a escribir sus primeros relatos.

 En 1926 la revista Navire d'argent publicó su primer cuento titulado "El aviador", y ese mismo año comenzó a trabajar en la compañía Latecoere como piloto de la línea Toulouse-Rabat. Un año después, y con la misión de rescatar aviones caídos en el desierto, fue destinado a Cabo Juby, donde escribio su primera novela, Correo del Sur (1928). 


De África se trasladó a Sudamérica con el encargo de establecer nuevas líneas comerciales. Allí finalizó su segunda novela, Vuelo nocturno, que se publicó en 1931 con enorme éxito y por la que se le concedió el Premio Fémina. A partir de 1935 trabajó como enviado especial de los periódicos Intransigeant y París Soir en Rusia y España, compró un avión, el "Simoun", y participó en diversos raids (París-Saigón, Nueva York-Tierra de Fuego).

 Mientras tanto, fue vertiendo los recuerdos acumulados durante diez años de vida de acción en una novela que tituló Tierra de hombres (1939), en la que, entrelazado con la narración de sucesos de su vida aventurera, expone su ideal de la moral del deber.
 




Tomó parte en la Segunda Guerra Mundial como piloto de reconocimiento, pero tras la firma del Armisticio se instaló en Nueva York. donde escribió Piloto de guerra (1942), fruto de sus experiencias vividas durante la contienda, y El principito (1943).





Este pequeño cuento infantil de gran originalidad y susceptible de varios niveles de lectura, que le hizo universalmente famoso y se ha convertido en una de las obras fundamentales del siglo XX. En estos tiempos de confusión, El principito nos recuerda, una y otra vez, que un día fuimos niños y que el tiempo ha cubierto nuestras almas con el polvo de los años ocultándonos a nosotros mismos.
 Una narración poética, cuidada, cándida y delicada, pero también una larga ironía liberadora del desquiciado mundo en el que los "adultos" nos obligamos a vivir, un oasis en el que descansar de la desolación del desierto humano. 
 En sus páginas se recupera la mirada asombrada sobre lo cotidiano y lo simple, esa mirada que, con el paso de los años, se pierde entre supuestas certidumbres que se han acabado aceptando más por inercia que por convencimiento.
 Y, por encima de todo, es un hermoso canto a la amistad y a la camaradería, una desnuda y decidida exaltación de la alegría del amor y del juego compartido, del ofrecimiento de unos a otros. Es un cuento, pero uno de esos cuentos que, con su lenguaje sencillo, sus imágenes evocadoras y su vigoroso esquematismo, nos recuerda que hay otras formas de vivir y que todos nosotros podemos ser capaces de recuperar lo que realmente es importante en la vida.




Autor: Antoine de Saint-Exupéry
Título: Le petit prince
 
Traducción: Bonifacio del Carril
Editorial: Emecé Editores S.A.
 
Ilustraciones: Antoine de Saint_Exupéry
Nº Páginas: 95



En 1942 se reincorporó al servicio activo en el norte de África, donde dió fin a un trabajo de reflexiones filosóficas y políticas que tituló Ciudadela y que sería publicado póstumamente(1948).
 El 31 de julio de 1944 despegó de un campo de aviación de Córcega para cumplir una misión de la que no regresaría jamás.







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