lunes, 11 de marzo de 2013

Yo Soy Don Quijote De La Mancha.




José Sacristán




En esta época de desencanto, desmoronamiento social, pérdida de valores morales , injusticias, descreimiento, depresión, recesión, de perplejidad ciudadana...en esta época, digo, hay que llamar a nuestro héroe para que nos devuelva la honra y nos ayude a desenmascarar a los mercaderes de sueños que nos oprimen con sus deseos de codicia.

Y tenemos un héroe que subyace en cada uno de nosotros, como una filigrana íntima: El Quijote.

Yo soy Don Quijote de la Mancha es una nueva aventura de Don Quijote, Sancho Panza y Sanchica. Necesitamos creer que es posible recuperar la honra, así que nuestro héroe nos propone este nuevo viaje, esta nueva aventura y nosotros vamos a habitarla con la intención de extraer de su interior el tema que nos emociona, que nos obsesiona: el deseo de bondad, de justicia, de solidaridad, para elevar el amor por encima de los hombres.

Proponemos un juego metateatral como mecanismo dramático. Tenemos así un asidero para entrar en la realidad y la ficción y salir de ellas. El espectador asiste no solo a los incidentes de la narración, sino a su propia elaboración.

El teatro por su enorme potencia física necesita de inmensas pasiones y toda la oficina artística y técnica de este proyecto la tienen.

Añadir ademas que Don Quijote es José Sacristán que habla desde el nivel esacto del hombre. L.B.
                          











Rocinante. Monumento a Cervantes, Madrid

VENCIDOS

 Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
 de don Quijote pasar.

Y ahora ociosa y abollada va en el rucio la armadura,
y va ocioso el caballero, sin peto y sin espaldar,
va cargado de amargura,
que allá encontró sepultura
su amoroso batallar.
Va cargado de amargura,
que allá "quedo su ventura"
en la playa de Barcino frente al mar.

Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
 de Don Quijote pasar
va cargado de amargura,
va, vencido, el caballero de retorno a su hogar.

     ¡Cuántas veces, Don Quijote, por esa misma llanura,
en horas de desaliento así te miro pasar! 
¿Y cuántas veces te grito:Hazme un sitio en tu montura
y llévame a tu lugar;
hazme un sitio en tu montura,
caballero derrotado, hazme un sitio en tu montura
que yo también voy cargado
de amargura 
y no puedo batallar!

Ponme a la grupa contigo,
caballero del honor,
ponme a la grupa contigo,
y llévame a ser contigo
pastor.

Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar...

                                        León Felipe
 
Don Quijote y Sancho





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