viernes, 29 de marzo de 2013

Rubén Darío (1867 - 1916) Cuentos y Crónicas.

El grueso de la obra en prosa de Rubén Darío corresponde a los artículos periodísticos que, desde su adolescencia, constituyeron, junto a algunos cargos diplomáticos, su principal sustento económico. De estas servidumbres, que quizá le impidieron abordar asuntos de mayor calado intelectual, se quejó con frecuencia el escritor.



 En la Epístola a la señora de Leopoldo Lugones (1906) hasta confiesa que este ejercicio cotidiano le impide entregarse al reposo que se le recomienda:

Me recetan que no haga nada ni piense nada,
que me retire al campo a ver la madrugada
con las alondras y Garcilaso y con 
el sport ¡Bravo! Sí, bien.¿Y La Nación?
¿Y mi trabajo diario y preciso y fatal?
 
 


Esto no le impidió defender la dignidad de este género literario y reconocer las dificultades que entrañaba. En la mayor parte de estos artículos, Darío se muestra como un cronista de asuntos literarios, artísticos y de actualidad o nos ilustra acerca de múltiples viajes por Europa y África.

Tampoco faltan los de carácter social y político, a pesar de su empeño en negar trascendencia didáctica y valor ilustrativo a lo que escribía. Esta parcela de su producción, insustituible para conocer cabalmente, se ha visto oscurecida por su obra poética. Ya Pedro Salinas advirtió: "Honradamente, de buena fe, cumplió su papel periodístico Rubén Darío. Tenía en su personalidad una veta de periodista. Pero ese algo, el algo de sus crónicas, ¿qué era comparado con el soberbio mucho de su condición de gran poeta? Con sólo ojear sus llamadas Obras completas se advierte a primera vista cuánto desmerece -con tener en Azul, en Los raros y dispersos en varios libros, páginas excelentes- su prosa, al lado de su  espléndida poesía".


John Wainwright


Las crónicas recogidas en este volumen reproducen el tomo XIV de las Obras completas que, entre 1917 y 1919, publicó la editorial Mundo Latino, que supuso el primer intento serio de recopilar y ordenar tan vasta producción, y constituyen una notable antología de la prosa de Rubén Darío.

En la que abre la serie, "Bajo las luces del sol naciente", de corte netamente modernista, Darío contrasta, con ironía y sarcasmo, el mundo brillante, refinado, idílico y de sacrificios ejemplares del Japón antiguo, en el que "eran desconocidas, o raras, la doblez, la inquina, la traición", con el de ambiciones imperialistas que, bajo la influencia occidental, se ha ido imponiendo ("se armaron, fueron excelentes discípulos de los carniceros de los países cristianos, destruyeron toda la poesía posible").


Lyon

Por el contrario, en la crónica que sigue, "Mi domingo de Ramos", le sirve para evadirse, desde las penas presentes y los "amargores futuros", a un mundo infantil, de pureza, candidez y armonía, en el que las ceremonias religiosas derramaban su magia y consuelo ("¡Dame, alma de mi infancia, una hoja de tu palma bendita para coronar mi frente!").


Como en otras de sus obras -Peregrinaciones, Parisiana y La caravana pasa-, París es el eje y el centro del resto de estas crónicas. Sin embargo, más que la cara frívola y de postal turística de la ciudad, Darío prefiere los ambientes sórdidos, desapacibles y zolescos -como ocurre en "Reflexiones del Año Nuevo Parisiense", incluida en Peregrinaciones, crónica que presentaba una sombría visión del futuro de Francia. 


París
 
También, en otras ocasiones, el escritor muestra su amor por lo sencillo, lo natural y auténtico y defiende el progreso cuando contribuye a mejorar la humanidad, no a degradarla.


Lyon
  
Cuentos
                     

Crónicas


Los miserables

  


Hablábamos varios hombres de letras de las cosas curiosas que, desde griegos y latinos, han hecho ingenios risueños ...  



Título: Cuentos y Crónicas
Autor: Rubén Darío
 
Ilustraciones: Enrique Ochoa
Prólogo: Arturo Ramoneda
 
Editorial: Círculo de Lectores
Nº Páginas: 182 

 









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