domingo, 24 de marzo de 2013

Todo el mar. Rafael Alberti (1902-1999)



El libro del mar


Se vuelve la oración por pasiva y el mar se hace libro homenaje al poeta que lo cantó. El azul del cielo, los tornasoles del oleaje, el salitre que satura el aire, los reflejos de la espuma que baila al son del cabeceo del barco...Todo queda aprehendido en la páginas de este libro. Se recogen en él todos los poemas de Alberti en que se alude al mar. 
Es una antología realizada por otro poeta, Pére Gimferrer, yel libro se enriquece con un índice autobiográfico y veinte dibujos de Alberti, cuatro de ellos en color, además de incluir una secuencia fotográfica debida a la cámara de Beatriz Amposta.



El mar es su sabia vital. La musa inspiradora de parte de su obra poética.



Retornos de lo que no fue


Tú esplendías muy sola. Cuando hablabas
la soledad dormía en tu silencio.
Eras bella y lejana,
inmóvil vela abierta,
muda en el horizonte,
ansiosamente siempre deseada,
sin poder llegar nunca hasta la arena.
Yo te quise, te quise. Pero eras
luz inasible, inalcanzable. Huías
último dulce sol, perdido rastro
 en la raya del mar, dejando sólo
su silencio en lo oscuro.
Yo amaba su silencio,
aquel visible arcano de palabras no dichas,
tus ojos largos, hondos sin miradas,
los pulsos encendidos de tu sangre,
todo lo que ocultaba tu belleza,
van delicada y triste,
ilusión que no pudo hablarme nunca.
Retorna ahora, vuelve
desde tanta distancia,
vuelve y dime por fin lo que nunca dijiste,
lo que tal vez tan sólo era solo silencio.

                                                             Rafael Alberti




Todo el mar, si todo el mar, Pero el mar cabe en una sola ola, y no hace falta pensar en el océano sin limites para sentirlo recogido, intimo y completo, en una sola de los millones de olas que se expanden por las arenas de las playas.
 Cuando yo digo "Todo el mar", puedo verme, sentirme encerrado, pero con toda su infinitud, en mí bahía de Cádiz, que dentro de los ojos de mi memoria puede ser reducida a un sólo espacio azul y redondo en movimiento, punteado de espumas.
 Así mi mar es más maravilloso, más grande, navegable que lo es en toda la extensión geográfica de la tierra. Ven ahora, mar, y siéntate a mi lado, pues te voy a invitar a un vaso de agua dulce y tal vez unas frescas naranjas y limones, que quizá gusten a esos pececillos tuyos más trasparentes y veloces.
 Toda la mitología greco-latino-gaditana me cabe también en una ola. Y el amor, bajo el embozo blanco de su espuma, yo, marinero en tierra, al fin viajé mucho. Pasé el mar tantas veces. Contemplé el mar en toda su grandeza desde los más altos cielos, vecino a las constelaciones.
 Pero aun desde el cielo, viéndolo, lo recojo dentro de mí, reduciéndoseme a un limite tangible y navegable, pero no más ancho que mi frente. Y, luego, cuando lo deseo, o se me escapa, me baja por las venas y viaja por mi cuerpo hasta cuando, ya dormido, decide detenerse, creando playas y bahías en el recorrido de mi sangre. es una felicidad llevar una mar dentro. 
O un mar y una mar juntos, ya que en la lengua que lo escribo es hermafrodita. O, separadamente, niño o niña. Muchacho o muchacha. Amante o amada. Padre o madre. Sirena o tritón.
 Todas las metamorfosis, pero siempre en un prodigioso movimiento, un infinito ritmo, origen de su desgracia, de su incesante aire musical, de su desmelenada, lumínica y a veces peligrosa belleza.R. Alberti
                                                                                


Título: Todo el mar
Autor: Rafael Alberti
 
Introducción: Pere Gimferrer
Autobiografía: ("Etapas de mi vida") Rafael Alberti
 
Ilustraciones: Rafael Alberti
Fotografías: Beatriz Amposta
Editora: Círculo de Lectores Nº Páginas: 321

 







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