sábado, 16 de marzo de 2013

Rafael Alberti (1902-1999) A la pintura.



"Aunque toda la obra literaria de Alberti se caracteriza por la plasticidad, es, sin duda, A la pintura. Poema del color y la línea que dedica a Picasso, en donde se centra todo su afán y sus conocimientos pictóricos. Libro que compuso en la Argentina cuando de nuevo cogió los pinceles que parecía haber relegado por la poesía...
Desde su obligada lejanía de desterrado, este español que se muere de añoranza por recorrer las salas del Museo del Prado, por contemplar los colores y figuras que encendieron los sueños de su infancia, escribe A la pintura, que es el homenaje de mayor nostalgia y emoción que se le ha rendido a uno de los museos más bellos del mundo... La belleza de A la pintura radica no sólo en la perfección formal de las composiciones y en la inusitada riqueza métrica de la que hace alarde el poeta, sino también en el deslumbramiento que él siente y trasmite al lector... Jamás en la poesía española se ha aunado con tanto acierto la pasión por lo bello y el equilibrio de la forma". M.A.M.
                                                                                     



A la pintura


A ti, lino en el campo. A ti, extendida
superficie, a los ojos, en espera.
A ti, imaginación, helor u hoguera,
diseño fiel o llama desceñida.

A ti, línea impensada o concebida.
A ti, pincel heroico, roca o cera,
obediente al estilo o la manera,
dócil a la medida o desmedida.

 A ti, forma; color, sonoro empeño
por que la vida ya volumen hable,
sombra entre luz, luz entre sol, oscura.

A ti, fingida realidad del sueño.
A ti, materia plástica palpable.
A ti,mano, pintor de la Pintura.


Vincent van Gogh. Calle vieja, 1882


Giotto


Laude, Señor Dios mio, 
al hermano pincel. Él se ha mojado
de tu divino rostro de rocío
y al fundirle la sangre, iluminado.

Laude, Señor Dios mio,
al sometido, abierto hermano muro,
a la cal fresca, hirviente, resistida
del aire, del calor, el agua, el frio;
la hermana cal, su puro
blanco perenne sueño de la vida.

Laude, Señor Dios mio,
al lápiz, a la pluma
que el hermano diseño delinea.
Laude al esbozo erguido de la bruma,
laude a la hermana luz que lo recrea.

Laude, Señor Dios mio,
a la humana figura,
ardiente paralela, recta hermana
de la infinita hermana arquitectura.

Laude, Señor Dios mio,
al hermano color, a los colores;
al fraternal violeta,
al verde, al blanco, al rojo, al amarillo,
al negro, al oro, al rosa
y al que es lengua pintando tus loores
cuando se eleva airosa
a humilde, a pobrecillo
pájaro fiel mi mano:
el claro azul, el buen añil hermano.

Laude, Señor Dios mio,
al pausado, solemne movimiento,
al hierático mar y rígido paisaje.
Laude al ángel que boga sin el hermano viento,
al simétrico orden sin hastío
y al salmo rectilíneo del ropaje.

Laude, Señor Dios mio,
porque me armaste dulce, cariñoso,
y en una edad oscura
me concediste el hábito glorioso
del hermano mayor de la pintura.


Giotto. San Francisco


A la retina
 
A ti, jardín redondo, donde mora
de par en par pintada la belleza;
flor circular que irisa en su cabeza
del rayo negro al rubio de la aurora.

A ti, profundo espejo que atesora
todo el sinfín de la naturaleza;
si sol cerrado, noche de grandeza;
sí abierta luna, hora de sol sin hora.

A ti, siempre vivaz, aunque dormida,
torre del homenaje de la vida,
ajimez a la mar de la ventura.

¿Qué sería sin ti de los colores,
niña de luz, pintor de los pintores?
A ti, fuente inmortal de la pintura.

 
Vincent van Gogh



Nace Rafael Alberti el 16 de diciembre de 1902 en El Puerto de Santa María (Cádiz), donde transcurre su infancia. En 1917 se traslada a Madrid con su familia.Sus primeras visitas a los museos de la capital estimulan una temprana vocación de pintor, vocación que se replantea en 1921 para dedicarse básicamente a la poesía.





Título: A la pintura
Autor: Rafael Alberti
Prólogo: María Asunción Mateo
Reflexión final: Pere Gimferrer
Dibujos del autor y uno de Picasso dedicado a Alberti
Editado: Círculo de Lectores
Nº Páginas: 232






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