domingo, 24 de marzo de 2013

My Fair Lady (1964) Audrey Hepburn y Rex Harrison



Audrey Hepburn                  Rex Harrison



Londres de 1812. Una tarde lluviosa en Covent Garden, al salir de la ópera Enry Higgins (Rex Harrison) un arrogante e irascible profesor de fonética, que cree que la forma de hablar de na persona determina su futuro social.

  

Presume de ello frente al coronel Hugh Pickering (Wilfrid Hydewhite), también experto en fonética y admirador de sus méritos, asegurando que puede enseñar a cualquier mujer a hablar con propiedad hasta el punto de hacerla pasar por duquesa en el baile anual de la Embajada. 



Para ello cita como ejemplo a una joven florista callejera llamada Eliza Doolittle (Audrey Hepburn), con un fuerte acento de cockney, la cual había sufrido un percance con el público que salía de la ópera que la había enfadado y no paraba de quejarse por ello.



Eliza se dirige al día siguiente a la casa de Higgins para recibir clases de dicción.



Su ambición es trabajar en una floristería, pero su acento le impide llegar tan lejos.



Sólo puede pagarle un chelín por clase, estando Higgins acostumbrado a clientes con mayor poder adquisitivos.

 

El coronel Pickering, que está con Higgins, se siente intrigado por la idea y apuesta a Higgins todos los gastos del experimento a que no consigue hacerla pasar por una dama de la alta sociedad en seis meses, desafío que Higgins acepta.


El padre de Eliza, Alfred P. Doolittlem (Stanley Holloway), basurero de profesión, se presenta tres días después queriendo proteger la dignidad de su hija, pero en realidad sólo busca sacar algo de dinero a Higgins, que le soborna con 5 libras esterlinas...

 

En una de sus actuaciones más queridas, Audrey Hepburn interpreta el conmovedor papel de Eliza.


 Rex Harrison y Audrey


Título: My Fair Lady
Año: 1964
 
País: Estados Unidos
Director: George Cukor
 
Guión: Alan Jay Lerner
Basada en la novela de Bernard Shaw

 
 George Cukor y Audrey


Música: Frederick Loewe
Fotografía: Harry Stradling
Productora: Warner Bros. Pictures
Reparto: Audrey Hepburn, Rex Harrison, Stanley Holloway 

Premios:

1964. 8 Oscars incluyendo Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor (Harrison)
1964. 3 Globos de Oro (5nominaciones)
1964. Círculo Críticos de Nueva York: Mejor Película, Mejor Actor (Harrison)




Doris Day y Rex Harrison


 Wilfrid Hyde-White





Ella lo confirmó. Antes de que llegara el día el día del enlace (30 de septiembre de 1952), era Audrey quien se encaramaba a la palestra para anunciar que el compromiso se había disuelto.



Exquisitamente educada, con enorme clase, rápida y efectiva, así era Audrey Hepburn. Hanson seguramente no lloró de pena: ni siquiera mientras estuvo comprometido con ella dejó de fotografiarse del brazo de bellas mujeres en innumerables fiestas.



Los ejecutivos de la Paramount, que la ligaron bajo contrato, no cabían en sí de gozo con la debutante: incluso se llevó el Oscar a la mejor actriz por Vacaciones en Roma.


Audrey Hepburn y su Oscar a la mejor actriz.



Sin embargo, les preocupaba un detalle: su falta de busto. El público podía abrazar su inusual figura en una película, pero parecía claro que aquélla era la época de las bien dotadas Elizabeth Taylor, Ava Gadner y Marilyn Monroe.



Sugirieron a Audrey utilizar sostenes acolchados, a lo que se negó en redondo. Se salió con la suya, y la prensa, en palabras de Spoto, "tuvo que inventar un nuevo vocabulario para ella".



La llamaban gacela, elfa, gamine (chica con rasgos de chico), waif (chico desamparado) o urchin (chico de la calle). Epítetos que se convirtieron en clichés cuando el mundo de la moda, en la estela de Audrey, empezó a producir modelos escuálidas a partir de finales de los cincuenta.



Su especialidad fueron los cuentos de hadas contemporáneos, las transformaciones a lo Cenicienta.


Audrey y su hijo














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