miércoles, 2 de enero de 2013

Un Siglo de Dibujos Italianos en el Prado




Museo del Prado



El siglo XVI es uno de los períodos más importantes en el desarrollo del dibujo europeo. La pluralidad de tipos de dibujos, la variedad de estilos regionales e individuales y el valor que los artistas concedían a este medio de expresión, hicieron que esa época fuese de gran pujanza para la evolución de la técnica.
 Los pintores comprendieron que el dibujo no era solamente un ejercicio práctico con fines de aprendizaje, sino que este medio les permitía expresar con mayor libertad la fantasía, la espontaneidad y su carácter más intimo y personal.

En la muestra figuran dos dibujos atribuidos recientemente a Miguel Ángel, que hasta ahora habían sido considerados de su escuela. Son estudio para figuras en el Juicio Universal de la Capilla Sixtina. 

La exposición comprende una selección de 70 dibujos, procedentes del legado de Pedro Fernández Durán (1846-1930), que permiten ilustrar en gran medida la variedad y ejecución  del dibujo italiano del siglo XVI. Este legado, cuyo ingreso se produjo en 1931, supone el alma, junto con los procedentes de la Colección Real, de la actual colección de dibujos del Museo del Prado.



A través de la muestra nos acercamos al significado intrínseco del dibujo y al fin para el que fue utilizado por los artistas. De este modo, junto con estudios de composición muy acabados que solían utilizarse como modelli para cuadros, nos encontramos con apuntes rápidos de composición, primi pensieri, o con estudios de figuras más o menos acabadas.
Esta variedad tipológica de dibujos y autores tiene su reflejo en la organización de la muestra, agrupándose las obras por ámbitos regionales, y permitiendo así, apreciar cómo cada una de ellas tiene sus propias características.




El recorrido comienza por los dibujos florentinos, entre los que destaca el magnífico Estudio para figura femenina con ropaje de Andrea del Sarto (1486-1530) y el San Lucas pintando a la Virgen de Giorgio Vasari (1511-1575), para continuar con un grupo de pintores que realizaron fundamentalmente en Roma su actividad, encabezados por Fedrerico Zuccaro (1540/41-1609) con su Dignatario arrodillado ante el Papa, recibirendo un collar y otras condecoraciones.

Le siguen los dibujos genoveses entre los que destacan los de Luca Cambiaso (1527-1585), y en especial Hércules disparando su arco, o Giovanni Battista Castello (1509-1569) llamado "Il Bergamasco", que demuestra su genio através del trazo ágil y nervioso de marte y Apolo. Junto a éstos, se presenta una de las obras fundamentales de la exposición, el Proyecto de decoración mural de Annibale Carracci (1560-1609).

El núcleo central de la exposición se ha reservado a la figura de Miguel Ángel, de quien el Prado ha redescubierto dos dibujos que se corresponden con detalles defiguras utilizadas por el artista para el Juicio Final de la Capilla Sixtina. Frente por frente, y en íntimo diálogo, se alzan los seguidores de Rafael: Giulio Romano, Perino del Vaga y Polidoro da Caravaggio. Con ellos profundizamos en el dominio del dibujo, y en el perfecto conocimiento de la anatomía, en movimiento y los efectos de la luz sobre la forma.
Cerrando la muestra, de nuevo nos encontramos con dibujos genoveses, así como un conjunto de artistas procedentes de escuelas del norte de Italia, destacando por su importancia la veneciana, caracterizada por su luminosidad y riqueza compositiva.



Esta exposición se acompaña de la publicación del volumen V de la colección de dibujos del Museo del Prado correspondiente a los dibujos italianos delsiglo XVI, elaborado por Nicholas Turner, especialista en dibujos renacentistas y barrocos.











"Hablo italiano con los embajadores, francés con las mujeres, alemán con los soldados y español con Dios". Carlos V
                                                                   

Carlos V y el furor. Museo del Prado





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