sábado, 26 de enero de 2013

Cocido montañés. Cantabria.



SAJA - NANSA
 
Situada en el interior occidental de Cantabria, esta amplia zona que comprende los territorios situados en torno a las cuencas de los ríos Saja y Nansa se caracteriza por su valor ecológico al integrar la mayor parte del Parque Natural Saja-Besaya y la Reserva Nacional de saja, considerada la mayor reserva cinegética de España.
 
También es zona ganadera y en todas las casas de sus bellos pueblos se cultiban pequeñas huertas familiares que aportan gran parte de las materias primas utilizadas en las cocinas de la zona.

En los pueblos de esta comarca es típico degustar el "cocido montañés", el guiso más popular de Cantabria elaborado con alubias blancas y berza, acompañadas del "compango", compuesto por el chorizo, el tocino y la morcilla.
 


Tienen especial fama los que se toman en los restaurantes de los pueblos integrados  en los municipios de Cabuérnaga, Ruente, Ucieda, Bárcena Mayor, Rionansa y Polaciones. El puchero de alubias rojas estofadas es otro de los platos típicos de esta zona de media montaña.
 
Los guisos y asados de la caza de la reserva, la carne de vaca tudanca, raza bovina autóctona, y las truchas conforman la cocina más tradicional de la comarca Saja-Nansa.
 
Los postres caseros también cuentan con gran reconocimiento, especialmente el arroz con leche y la leche frita. El dulce típico de Cabezón de la Sal son los denominados "palucos".
 






Receta: Cocido Montañés

Ingredientes: 1/2 kg de alubias blancas, 200 g de costilla de cerdo, 200 g de tocino blanco, 150 g de chorizo, 2 patatas medianas, 1 berza de vena blanca, 1 rabo de cerdo y 1 morcilla de arroz.

Preparación:  En una cazuela se ponen las alubias, el tocino, la oreja, el rabo, la costilla y el chorizo, se cubre todo con agua fría y se pone a cocer a fuego lento. Se pica la berza muy fina y se incorpora a la cocción cuando ha transcurrido aproximadamente una hora. Se hecha la sal , y después se agregan las patatas.

A los 20 minutos aproximadamente se incorpora la morcilla. Cuando la patata y la morcilla estén en su punto, se retira el cocido del fuego y se le deja reposar unos minutos antes de degustarlo.








 


Los jamones fantasmas

En el colmado siempre colgaban siete jamones vestidos con traje interior de punto.
-Son campanas que dan alegría al trasnochador- solía decir el dueño.
Los asiduos desconfiaban de aquella presunción jamonera, y una noche los más trasnochadores, en la tienda a medio cerrar,, cuando ya está turbio todo y el alba entra a beberse la primera copa, vieron cómo los siete jamones huían por la ventana, como verdaderos fantasmas, que aprovechan la hora sin nadie para estirar un poco las piernas. ("Caprichos", Ramón Gómez de la Serna). 












1 comentario:

  1. Probé este delicioso plato en Valle de Cabuérniga en Pedreo y Obeso es delicioso, vale la pena el viaje por este plato y las castañas.
    Cocido Montañés

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