jueves, 22 de noviembre de 2012

William Rex. Royal Charles.





Maqueta de Barco William Rex, c. Moesman
Madera, latón, hierro, vidrio, cuerda, textil. 1698
510 X 464 X 225 cm



El poder de la República residía en la Armada. Esta impresionante maqueta se construyó por encargo del Almirantazgo (marina de guerra) zelandés como "barco de gala": símbolo de la poderosa armada.
 
Este barco de más de cinco metros de largo es un ejemplar en miniatura de un buque de guerra grande. Debió hacerlo un constructor de barcos, que en esta ocasión trabajó a escala reducida. Casco, anclas, cañones aparejos, poleas: no se olvidó de nada. Se dice que el propio almirante Cornelis Evertsen supervisó la construcción.

El nombre William Rex - rey Guillermo - alude al príncipe holandés Guillermo III, que se convirtió en estatúder en 1672. En 1689 él y su esposa María Estuardo se convirtieron en reyes de Inglaterra. Guillermo III era muy popular en Zelanda, de ahí que a este barco de gala se le pusiera su nombre.

El mascarón de proa es un león con la corona inglesa. En lo que se llamaban los "castillos laterales se encontraban los retretes.

Un buque de guerra era una máquina de combate. El vigía de turno manejaba las velas siguiendo las ordenes de los oficiales y del contramaestre. Ahora bien, también los carpinteros, los veleros, los artilleros, el médico y el condestable, que se encargaba de la munición y de la artillería, estaban listos para el combate.
 
 El resto de la gente tenía que manejar los cañones, a veces ocho hombres por cañón. Mientras tanto los grumetes iban corriendo de un lado a otro con balas nuevas. Primero, se disparaba con los cañones que estaban a un lado del barco.
 
Cuando el barco viraba, todo el mundo se iba corriendo al otro lado para utilizar los cañones de allí. Si todo iba bien, por fin se abordaba el barco enemigo. Y a partir de entonces el combate consistía en un enfrentamiento hombre a hombre.



Decoración del espejo de popa del buque de guerra inglés Royal Charles
madera de abeto policromada, hacia 1650
277 X 378 cm



En junio de 1677, el almirante Michiel de Ruyter navegó con una flota de ochenta barcos por la desembocadura del Támesis rumbo hacia Chatham donde se encontraba una parte de la flota inglesa. Cuando bajó la marea, un grupo pequeño de embarcaciones ligeras holandesas procedió al ataque.

La cadena que cruzaba el río fue destruida a su paso, se apoderaron de dos buques ingleses, se incendiaron seis y se condujo triunfalmente el buque insignia Royal Charles a los Países Bajos.
El ataque cogió totalmente de sorpresa a los británicos. En Londres cundió el pánico: la gente huía de la ciudad y ponían a salvo los objetos de valor. "I think the Devil shits Dutchmen" (" Creo que el diablo caga holandeses"), exclamó el inspector de la Armada inglesa, cuando acechaba el peligro de un nuevo ataque neerlandés.

La expedición de Chatham supuso el fin de la Segunda Guerra Inglesa (1665-1667).

El buque insignia inglés Royal Charles se desguazó. Sólo se conservó la decoración del espejo (sobre la popa) con el escudo de armas del rey inglés.
















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