sábado, 10 de noviembre de 2012

El Buen Retiro. Madrid.





Confianza

Mientras haya
alguna ventana abierta,
ojos que vuelven del sueño,
otra mañana que empieza.

Mar con olas trajineras
mientras haya
trajinantes de alegrías,
llevándolas y trayéndolas. 


Lino para la hilandera,
árboles que se aventuren,
mientas haya
y viento para la vela.  


Jazmín, clavel, azucena,
donde están, y donde no
en los nombres que los mientan.
 

Mientras haya
sombras que la sombra niegan,
pruebas de luz, de que es luz
todo el mundo, menos ellas.
 

Agua como se la quiera
mientras haya
voluble por el arroyo,
fidelísima en la alberca.
 

Tanta fronda en la sauceda,
tanto pájaro en las ramas
mientras haya
tanto canto en la oropéndola.


Un mediodía que acepta
serenamente su sino
que la tarde le revela.


Mientras haya
quien entienda la hoja seca,
falsa elegía, preludio
distante a la primavera.


Colores que a sus ausencias
mientras haya
siguiendo a la luz se marchan
y siguiéndola regresan.


Diosas que pasan ligeras
pero se dejan un alma
mientras haya
señalada con sus huellas.


Memoria que le convenza
a esta tarde que se muere
de que nunca estará muerta.


Mientras haya
trasluces en la tiniebla,
claridades en secreto,
noches que lo son apenas.


Susurros de estrella a estrella
mientras haya
Casiopea que pregunta
y Cisne que la contesta.

Tantas palabras que esperan,
invenciones, clareando
mientras haya
amanecer de poema.

Mientras haya
lo que hubo ayer, lo que hay hoy,
lo que venga.
                                                 Pedro Salinas




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