sábado, 10 de noviembre de 2012

Obras Maestras del Museo de Montserrat


De Caravgglio a Picasso



Sala de Exposiciones BBVA   
Paseo de Recoletos, 10


Palacio del Marqués de Salamanca




Aunque desde la fundación de Montserrat en 1025 por el abad Oliba de Ripoll han pasado casi mil años, el patrimonio artístico que posee y exhibe el Museo de Montserrat no es la suma de lo acumulado en un milenio, ni es en su mayor parte de carácter religioso, sino fruto de las recientes donaciones de particulares. Por ello constituye un caso muy singular.

El ejército napoleónico convirtió en un mar de ruinas y desolación el recinto del monasterio (1811-1812) y con él su patrimonio artístico. El intento del canónigo Iglesias (1827) de devolver al santuario su antiguo esplendor mediante la donación de su colección de cuadros y estampas fue infructuoso, pues el expolio llevado a cabo poco después al amparo de las leyes de desamortización acabó también con esta nueva aportación.
 
 De aquellos notables fondos de pintura anteriores al siglo XIX, sólo han llegado hasta nosotros una treintena de obras.


Michelangelo Merisi Da Caracaggio
San Jerónimo penitente, ca. 1605-1606


En la primera década del siglo XIX se agruparon bajo el nombre de Museo Lapidario todos los restos escultóricos que se salvaron de los continuados expolios, y se reunió un conjunto de materiales arqueológicos, etnológicos, botánicos y zoológicos procedentes del Próximo Oriente para constituir con ellos, en 1911, el Museo Bíblico.

Los esfuerzos del abad Marcet, que donó al Monasterio un importante bloque de pintura italiana de los siglos XVII y XVIII compuesto por mas de 150 obras, y el impulso del abad Brasó, que creó la entonces llamada Pinacoteca de Montserrat, germen del actual museo, marcan el inicio de una nueva etapa.


 Joaquín Torres García
El puerto 1928
 

Pero fue a partir del legado del coleccionista Josep Sala, en los primeros años ochenta del siglo XX, cuando Montserrat se convirtió en un centro de arte de gran envergadura con una importante colección de pintura ochocentista, modernista y noucentista.

La llegada de la colección Sala dio un giro inesperado al clásico museo monacal de Montserrat, que desde entonces no ha parado de recibir donaciones de obras de arte de importancia.

Otro coleccionista , el arquitecto Xavier Busquets, legó a esta institución varias pinturas de las vanguardias históricas europeas y un grupo de cuadros impresionistas - de Monet, Sisley, Degas, y Pisarro -, que constituyen uno de los raros contingentes de este sector fundamental de la pintura internacional que se puede contemplar hoy en museos españoles.
 

Pablo Ruíz Picasso
El viejo pescador, 1895
 

De todo este importante conjunto ahora se presenta en Madrid una verdadera antología, seleccionada por el director de su colección. Se ha querido que haya en ella desde capiteles románicos hasta obras de las Vanguardias del siglo XX, pasando por piezas renacentistas, barrocas o impresionistas.
 
 Pedro Berruguete, Caravaggio, Rigaud, los impresionistas franceses, modernistas catalanes como Rusiñol, Casas, Mir o Nonell, así como Picasso o Dalí, entre muchos otros, salen a la palestra.
 
 Es la primera vez que el Museo de Montserrat se presenta lejos de su sede con todas sus obras maestras. De esta manera abandonan su emplazamiento habitual y se muestran a un público muy amplio que tal vez no sospechaba su existencia.
 

Edgar Degas
Unhappy Nelly, ca 1885
 
 

Julio Romero de Torres
Esperando, 1905
 

 
Santiago Rusiñol
Café de los incoherentes (Café Montmartre), 1890











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