miércoles, 21 de noviembre de 2012

José Jorge Oramas (1911 - 1935)










José Jorge Oramas
Autorretrato




Esta exposición es la primera retrospectiva que se le dedica fuera de su archipiélago natal a José Jorge Oramas ( Las Palmas de Gran Canaria, 1911-1935 ), pintor prematuramente desaparecido, que dejó un sesentena de cuadros y algunos dibujos, y que, apoyándose en los principios defendidos por el alemán Franz Roh en su libro de 1925 Realismo Mágico, traducido al castellano en 1927, y desarrollando una mirada muy personal sobre la realidad insular, a la que confirió universalidad, supo construir un universo plástico milagroso, extremadamente puro, esencial y coherente, que imanta nuestra mirada.

Si hubiera que calificar en dos palabras a Oramas, podríamos hacerlo refiriéndonos a él como un "metafísico solar", a alguien que compatibilizó la mirada melancólica chiriquiana, con la luminosidad de la realidad que tenía en torno. Recluido en un sanatorio antituberculoso de Las Palmas, Oramas brilla especialmente en aquellos de sus cuadros en los que se inspiró en el paísaje que veía por la ventana, el de los barrios polícromos que crecen en los riscos que dominan Las Palmas.

Importantes son también sus paisajes del interior de la isla, correspondientes a la etapa en que residía en otro hospital, en Tarifa. La arquitectura popular canaria, los cactus, las palmeras, son los pretextos de una obra que triunfa sobre el color y la muerte, una obra sintética, repetitiva, luminosa, por momentos casi abstracta, en la que el Atlántico es apenas un rectángulo en el horizonte, en la que tan sólo hay una nube, y en la que la figura humana, presente en algunos cuadros significativos, resulta a la postre menos interesante que el escenario en que el pintor la ubica.


José Jorge Oramas. Paisaje canario


Oramas se formó a partir de 1929 en la Escuela Luján Pérez de su ciudad natal, centro donde el mencionado libro de Franz Roh se utilizaba como manual. Allá fue condiscípulo de Plácido Fleitas, Juan Ismael, Juan Jaén, Felo Monzón y Santiago Santana.
 
De origen humilde -en su adolescencia había sido aprendiz de barbero-, pronto fue saludado como uno de los suyos por los escritores canarios de vanguardia.


J. J. Oramas. Las lavanderas. Colección particular

Oramas. Camino, 1932-35. Centro de Atlántico de Arte Moderno. Cabildo de Gran Canarias

José Jorge Oramas. Aguadoras


Especial atención merece en este sentido su relación con el gran prosista Agustín Espinosa, uno de los redactores de Gaceta de Arte de Tenerife, revista en la que Franz Roh colaboró. Espinosa pronunció una conferencia sobre Oramas, posteriormente editada.
 
 Media hora jugando a los dados (1933), y que incorpora un texto precedente, "La trágica orfandad del pintor J. Jorge Oramas", aparecido con anterioridad en Diario de las Palmas.

Tras su fallecimiento, tan sólo se le dedicarían a Oramas, exposiciones y estudios en su archipiélago natal.En los últimos años, sin embargo, se ha considerado su fortuna crítica en mayor medida, habiendo encontrado un amplio refrendo en pintores y poetas jóvenes, tanto el archipiélago canario como la península, y habiendo estado presente en la mayoría de los repasos a nuestras vanguardias históricas, y en algunas exposiciones colectivas, entre las que destaca.
 
 Realismo mágico, organizada en 1997 por el IVAM de Valencia, y que luego se vio en la Sala de las Alhajas de Caja Madrid, y en el CAAM de Las Palmas de Gran Canaria.


Playa del Puertillo. Municipio de Araucas
Las Palmas de Gran Canaria









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