viernes, 2 de noviembre de 2012

EL Hermitage en el Prado




Complejo arquitectónico del Hermitage a la orilla del río  Nieva.
De izquierda a derecha; Teatro Hermitage, el Arco sobre el  Canal de Invieno, el Gran Hermitage, el Pequeño Hermitage y el Palacio de Invierno. St. Petersburg, Russia


The State Hermitage Museum




Caravaggio. Tañedor de laúd, 1595-6. Hermitage Museum

La celebración del Año Dual España-Rusia, trae al Museo del Prado una selección de mas de 170 obras de la gran colección enciclopédica del Hermitage, el mayor tesoro artístico de Rusia: desde valiosas piezas de arqueología como el oro de Siberia, hasta artes decorativas de Europa, como las joyas de la casa Fabergé; y en Bellas Artes, desde las pinturas y esculturas de Tiziano y Bernini hasta el siglo XX con Picasso y Kandinsky.

El Hermitage, a la vez un palacio y un museo, está formado por un conjunto de edificios a orillas del río Neva. Fue comenzado por Pedro I el Grande (r. 1682 - 1725 ), el zar que fundó la ciudad de San Petersburgo (1703), y posteriormente ampliado por sus sucesores hasta la Revolución de 1917.
 
Especialmente importantes para su desarrollo fueron Catalina II la Grande (r. 1762-96) que construyó el Pequeño Hermitage y el Viejo Hermitage para albergar las colecciones imperiales de arte (1771-87), y el nieto de ésta, Nicolás I (r. 1825-55), que añadió el Nuevo Hermitage. Sus fondos, que fueron nacionalizados tras la Revolución de 1917, provienen su mayoría, de las colecciones de estos tres zares, cuyos retratos abren la exposición.


Tiziano. Venus recreándose con el Amor y la Música, 1955. Museo del Prado

Claude Monet. El estanque de Montgeron, 1876

San Petersburgo, con un característico aspecto neoclásico elegante y ordenado, fue diseñado por arquitectos e ingenieros italianos y franceses que tomaron París y Amsterdam como modelos. La riqueza del Hermitage y su importancia dentro de la ciudad quedan reflejadas en las diversas vistas expuestas en el segundo ámbito de la exposición.

Uno de los aspectos que hacen del Hermitage un museo único en su colección de piezas antiguas de oro obtenidas en excavaciones arqueológicas a partir del siglo XVIII, y expuestas aquí en un ámbito especial. El conjunto está formado por las armas y adornos de oro de los nómadas escitas de Eurasia (s.v a. C al s. III a. C), de la Colección Siberiana de Pedro I  y por joyas escitas realizadas por orfebres griegos que fueron halladas en cámaras funerarias de la costa del Mar Negro.

Gian Lorenzo Bernini. El éxtasis de Sta. Teresa, 1647

La exposición muestra además una importante selección de pinturas, dibujos y esculturas de los siglos XVI al XX que ilustran la riqueza, el origen y la evolución de la colección del Hermitage.
 
Este Museo cuenta con el mejor conjunto de pintura holandesa y flamenca del siglo XVII (Rembrandt, Hals y Rubens, todos representados en esta muestra) fuera de los Países Bajos, creada gracias a la pasión de Pedro el Grande por el arte de los holandeses.
 
Sus sucesores, especialmente Catalina la Grande y Alejandro I, además de realizar encargos concretos a artistas renombrados, como Chardin y Thorvaldsen, que compraron importantes colecciones de arte, como la del comerciante berlinés Gotzkowski o la de Josefina Bonaparte.
 
Consiguieron así impresionantes conjuntos de pintura italiana - dos de las pinturas mas famosas del Hermitage, el San Sebastián, de Tiziano, y El tañedor de laúd, de Caravaggio, están en la exposición - y española (Velázquez, El Greco y Ribera), y también arte francés de Poussin, Lorena o Watteau. Entre la escultura del siglo XVII destaca un modelo de terracota realizado por Bernini para su Éxtasis de Santa Teresa.
 
El Hermitage cuenta ademas con una de las mejores colecciones de escultura neoclásica del mundo, representada aquí con obras de Antonio Canova.

Los zares coleccionaban ademas, para la lujosa etiqueta cortesana, joyas y valiosas piezas de orfebrería occidentales y orientales, algunas de las cuales se exponen en la última sala del piso de abajo.
 
Entre la colección de joyas europeas destaca el Ramo de acianos de la casa Fabergé. La orfebrería india y centroasiática de los siglos XVII a XIX, adornadas con piedras preciosas y esmaltes de colores, son consecuencia de la fascinación por Oriente durante este período . Algunos ingresaron en las colecciones como regalos diplomáticos y otras tras la integración definitiva de una parte importante de Asia Central en el Imperio Ruso en 1885.


Henri Matisse. Juego de bolas, 1908

Kees van Dongen. Mujer con sombrero negro, 1908

En un ámbito distinto, en la sala C,se puede disfrutar la colección de arte del siglo XIX y de las vanguardias europeas que ingresó en la colección del Hermitage ya en el siglo XX.
 
 Tras la Revolución de 1917, cuando se nacionalizaron las grandes colecciones de arte imperiales y privadas de Rusia, el Hermitage, como museo estatal, seleccionó cuidadosamente obras de artistas como Friedrich, Ingres y Rodin para cubrir los vacíos existentes en sus colecciones.
 
 La carencia de obras impresionistas de Monet o Renoir y de las vanguardias europeas - Picasso, Matisse o van Dongen - se subsanó en 1948, tras la disolución del Museo Estatal del Arte Occidental de Moscú, formado principalmente a partir de las colecciones de arte de los moscovitas, Serguéi Schukin e Iván Morózov.
 
Desde entonces el Hermitage ha continuado adquiriendo obras de arte contemporáneo como el Cuadrado negro de Malévich, que ingresó en la colección en 2002.


Rembrandt. Retrato de un estudioso, 1631

Rembrandt. Hamán reconoce su suerte, 1660

Canova. Magdalena







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