domingo, 9 de septiembre de 2012

Victor Hugo "Caos en el pincel..." dibujos.


Camelias en el Museo Thyssen-Bornemisza


El Museo Thyssen-Bornemisza esta situado en el Paseo del Prado, 8. Esquina a la Carrera de San Jerónimo en el Palacio de Villahermosa. Este palacio fue construido por los duques titulares en el conjunto de mansiones del paseo.

 Alberga la colección Thyssen-Bornemisza que, cedida en un principio en régimen de alquiles al Estado español, ha convertido en propiedad de éste desde junio de 1993. Este museo viene a completar la extraordinaria colección del Prado con algunas obras de artistas poco representados en él - la pintura holandesa tras la independencia de España - y sobre todo la importante pintura impresionista y postimpresionista, prácticamente inexistente en España hasta ahora.

El edificio fue reformado con un sentido muy vanguardista de museo pero conservando, el aire palaciego de su origen.




Víctor Hugo (1802-1885), una de las grandes figuras de la literatura universal, fue ademas un importante artista plástico hasta ahora poco conocido. Esta exposición, que se presentará posteriormente en la Maison de Víctor Hugo de París, ofrece una amplia selección de obras sobre papel, así como un conjunto de objetos, surgidos de su inagotable imaginación creadora.

El Museo Thyssen-Bornemisza se suma de esta forma a las iniciativas que últimamente van apareciendo para dar a conocer su obra pictórica - ecipsada quizá por la desbordante fama de su obra literaria - que nos permitirá descubrir a un sorprendente innovador de formas y técnicas artísticas.

Víctor Hugo fue, como lo había sido Goya, un pintor visionario, defensor de la libertad y de la innovación. La muestra se centra precisamente en esta faceta de precursor de la modernidad, de adelantado de su tiempo que, en pleno siglo XIX, utilizó e inventó algunos procedimientos que hasta ahora eran considerados como novedades propias del siglo XX: el pochoir, el frottage, el grattage, las impresiones surrealistas, incluso la abstracción y el arte informal.




El recorrido arranca con los primeros dibujos que datan de 1825, unas caricaturas un tanto infantiles que realizó inspirándose en las sombras de las paredes, las formas de las nubes o los pliegues de los paños de sus ropas, y finaliza con sus últimas Manchas abstractas, fechadas en la década de 1870.


Víctor Hugo "Arruinado acueducto",1850


Sus dibujos pueden ser una prolongación de su obra literaria, anticipándose en ocasiones a ésta, actúan como un borrador previo en el que el escritor ensaya una determinada idea. Otras veces son fruto de las impresiones surgidas  de sus viajes por Bélgica, Alemania o España, que plasma plásticamente en unos paisajes de lugares sombríos, a veces anegados por las aguas, como las fortalezas a orillas del Rin, o los castillos españoles.

 Estos dibujos, muy relacionados con la estética romántica, se presentan ante nuestros ojos como decorados de teatro a la espera de la salida de los personajes a escena.




Hay también algunas piezas de mobiliario y varios dibujos preparatorios de los muebles que Víctor Hugo diseñó para decorar sus casas. El poeta se rodeo de una ambientación acorde a su mundo imaginario en la que proliferaban abigarradas decoraciones florales, reminiscencias chinescas e innumerables referencias a su persona a través de sus iniciales, que aparecen camufladas en la mayoría de sus diseños.




Fue durante los años de su exilio en Jersey y Guernesey cuando Víctor Hugo rompió con el vocabulario descriptivo que imperaba en el arte figurativo europeo y desarrolló toda una nueva imaginaría basada en la libre plasmación  de su imaginación, jugando con la naturaleza inacabada de las formas y el azar.




Su primera aportación innovadora fueron los pochoirs que Hugo empezó a utilizar a partir de 1850, en un principio como reservas de blanco sobre fondos oscuros o de imágenes oscuras sobre fondos claros, jugando con los conceptos de positivo y negativo y, mas tarde, imprimiéndolos sobre el soporte impregnados de tinta. A las impresiones de pochoirs seguirán impresiones con otros materiales, como encajes, monedas o variados motivos vegetales.




La exposición se cierra con una selección de sus Manchas, logradas a través de la libre aplicación de la tinta sobre el papel, muestra de la experimentación informal de Víctor Hugo.

Esta expresión de libertad y este espíritu de modernidad quedaba claramente manifestado en su cita de Los Miserables que ha inspirado el titulo de la exposición: "para pintar una batalla, se necesita uno de esos pintores modernos que tenga algo del caos en el pincel"; tras lo que el poeta declaraba: "la geometría engaña: sólo el huracán es verdadero".


Justicia, 1858.


Víctor Hugo mantuvo su arte fuera de la vista del publico, por temor a que eclipsaran su obra literaria.Sin embargo le gustaba compartir sus dibujos con su familia y amigos, a menudo en forma de tarjetas de visita hechas a mano, muchas de las cuales fueron dadas como regalo a los visitantes cuando estaba en el exilio político.





Víctor Hugo "Le Gai Chateau", 1847


Víctor Hugo "Mushroom", 1850


Víctor Hugo "Pulpo con las iniciales V H", 1866


Víctor Hugo "The Snake", 1866


Víctor Hugo "Lace and Ghosts", 1855-56


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