domingo, 23 de septiembre de 2012

Pasión por Renoir (1841 - 1919)

 
Museo del Prado





Entrada a la exposición

Autorretrato 1875


Renoir pintando durante los últimos años de su vida cuando la enfermedad le hacía padecer fuertes dolores.




Autorretrato 1897

Pierre-Auguste Renoir
Muchacha con abanico 1979.

 
 Pierre-Auguste Renoir (1841-1919) fue uno de los artistas mas sobresalientes del Impresionismo, movimiento que renovó la pintura en el último cuarto del siglo XIX. Al mismo tiempo, Renoir se sentía heredero de la gran tradición pictórica de los siglos anteriores.
 
 El excelente conjunto de 31 obras reunidas a lo largo de cuatro décadas por el coleccionista norteamericano Robert Sterling Clark Institute, muestra el perfil de su influyente personalidad como pintor que fascinaría, entre otros, a Picasso y a Matisse.

 Estas pinturas,casi todas del último cuarto de siglo, el periodo de mayor interés y calidad en su producción, se muestra en el Prado en la primera exposición monográfica del artista en España.


Pierre-Auguste Renoir.
Palco en el teatro 1880.

 
 A través de ellas puede verse, ordenada en secciones, la contribución del artista a los diferentes géneros, que abordó con una amplitud mayor que la de sus compañeros impresionistas, bajo la influencia de diversas tradiciones pictóricas como la veneciana, la flamenca y la francesa del siglo XVIII.

 El profundo interés de Renoir en la figura humana, superior al que mostraron otros impresionistas con la excepción de Edagar Degas, que llevó en numerosas ocasiones a abordar su expresión más individual, el retrato.

 A diferencia de Degas, su aproximación a sus modelos es cálida, como muestra el retrato del Pére Fournaise. también cultivo el autorretrato del que hay dos ejemplos señeros, excepcionalmente expresivo el de 1875.


Pierre-Auguste Renoir.
La barca en el lavadero 1874.


 Renoir se sintió atraído sobre todo por los motivos femeninos. Así, cultivó no solo los retratos, como los de Thérèse Durand-Ruel cosiendo, sino también asuntos de jóvenes muchachas en variadas actitudes. Interpretó con delicadeza a sus modelos cuyo aire encantador, no exento de sensualidad, es muy característico.
 
 En ello el artista asumía y transformaba la tradición de la pintura francesa del siglo XVIII. En este aspecto de su obra fue el que mas interesó a Clark, que reunió un nutrido conjunto de pinturas, entre ellas Palco en el teatro (En el concierto) y Muchacha haciendo ganchillo, el primer cuadro del artista que adquirió.




 Peonías 1880
 Pierre-Auguste Renoir.


 Como otros impresionistas, Renoir vio en el paisaje el género en el que podría conseguir los objetivos de representación del natural con la mayor fidelidad, según puede verse en La barca-lavadero de Bas-Meudon y el Puente de Chatou, obras destacadas del periodo inicial del Impresionismo.

 Sin embargo, su interpretación es muy personal y libre. El artista tiende a disolver las formas en áreas de color, realizadas con una pincelada amplia y rápida pero delicada y sugerente.

 Como consecuencia de su aprecio por el motivo femenino, el desnudo es capital en la producción de Renoir. Sobre todo a partir de su viaje a Italia en 1881, el conocimiento directo de la gran pintura del Renacimiento le llevó a la recuperación de la forma y dibujo.
 
 Abordó así los motivos de desnudos, de gran tradición en la pintura europea no sólo en Italia, sino también en Flandes, España y Francia, donde Ingres había sido su cultivador más asiduo en el siglo XIX.


Pierre-Auguste Renoir.
Bañista peinándose,1885.


Pierre-Auguste Renoir.
Bañista rubia 1881.


 En algunas de sus pinturas como Bañista peinándose, nuestra en la rigurosa construcción de la figura, su proximidad a este pintor, pero otras como Bañista rubía, de refinado cromatismo, dejan ver en mayor medida la alegre sensualidad, propia de su temperamento.



 En 1903, el pintor Pierre-Auguste Renoir,compró una finca en la colina Les Collettes donde vivió hasta su muerte.

Cagnes-Sur-Mer Costa Azul, Francia



 Dada la valoración del color por parte de Renoir, la pintura de flores le resultó especialmente muy sugerente. Por una parte, sus inicios como decorador de porcelanas habían estado vinculados con estos motivos. Por otro lado, tanto este motivo como el del bodegón le permitían una gran libertad. 

 Estos temas le llevaron a desarrollar su vena cromática con un carácter experimental visible no sólo en la intensidad del color, como se muestra en Peonías, sino también en la libertad de pincelada de sus Cebollas, la obra preferida por Clark entre las de su colección. En Frutero con manzanas, además, el artista se plantea una rigurosa composición, que le acerca a las obras de Cézanne.

Musée d'Orsay, París





 La exposición de este extraordinario conjunto de las primeras etapas de Renoir se completa con unas pocas obras posteriores a 1890.

 En ellas el artista, tras un periodo de fascinación por el dibujo y la precisión de las formas evolucionó hacia su estilo tardío, desarrollando su preferencia por las formas femeninas de amplias curvas, ligeras y de suave sensualidad, que destacan en una atmósfera cálida, de reflejos dorados.
 
 Sin embargo este periodo de Renoir, muy apreciado por el comercio a lo largo de la primera mitad del siglo XX, interesó menos a Clark, que solo adquirió tres obras para su colección, de las que sólo una, el retrato del niño Jacques Fray, de 1904, sobrepasa el cambio del siglo.

El Puente de Chatou, 1875

El Almuerzo de los remeros 1881.
Colección Phillips. Washington.


Aline Charigot, futura esposa de Renoir.


 Este es mi cuadro favorito de Renoir, tuve la suerte de visitar una magnifica exposición en Madrid con una extraordinaria selección de obras de este magnate americano.Las sensaciones que me transmitió la obra me siguen acompañando cada vez que veo alguna reproducción de la misma. Es una obra maravillosa.




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