viernes, 28 de septiembre de 2012

La invención del siglo XX.

 


 

 
Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía 

La Invención del Siglo XX

Carl Einstein y las Vanguardias






Artista de los Fang.Gabón.S.XIX
Cabeza relicario n/o byeri.
Madera, discos metálicos y pigmentos,
Musée Dapper, París.


Carl Einstein (1895-1940) es probablemente al menos "clásico" de los historiadores del arte del siglo XX.Estudió Historia del Arte durante varios semestres en la universidad de Berlin, ejerció como novelista, poeta, dramaturgo, ensayista, y traductor, así como crítico de arte y de literatura. También editó antologías y revistas, trabajó puntualmente en el mercado del arte y hasta escribió un guión de cine.

La novela experimental Bebuquin oder die Dilettanten des Wunders (Bebuqin o el diletante de los milagros), editada en 1912, le aseguró un lugar en la historia de la literatura europea.

Sin embargo, es en el campo de la historia del arte donde Einstein se encuentra entre los innovadores más interesantes. Sus desafiantes y prometedores libros y artículos han sido redescubiertos en las últimas dos décadas en Alemania, Francia y Estados Unidos, y más recientemente en España, donde especialistas y editores han comenzado a prestar atención a su obra.

Como Walter Benjamin, Aby Warburg y Georges Bataille, Carl Einstein juega ahora un importante papel como una de las principales figuras intelectuales del discurso histórico y teórico del arte.


 Fernand Léger.
 Dos mujeres, 1922.


La muestra que organiza el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía le sitúa, por primera vez, como protagonista de una exposición internacional y, consecuentemente, en el foco de los debates actuales sobre la historia del arte.

Entre una amplia gama de ensayos críticos y teóricos, destacan las siguientes publicaciones que constituyen sus más famosos escritos sobre la materia artística: Negerplastik (Escultura Negra), publicado por primera vez en 1915; Afrikanishe Plastik (Escultura Africana), 1921; la revista surrealista-antropológica Documents (1929-1930) y una monografía sobre su amigo Georges Braque, aparecida en 1934, considerada como un magistral resumen de la estética cubista. Más importante, sin embargo, fue Die kunst des XX. Jahrhunderts (El arte del siglo XX), publicado por primera vez en 1926 en la prestigiosa serie Propyläen-Kunstgeschichte.

Su éxito convirtió a Einstein en uno de los principales historiadores de la vanguardia, dando la razón a una frase de Guillaume Apollinaire de años antes, cuando le llamó "un des esprits les plus clairvoyants".

Con este libro, el autor desarrolló una forma de síntesis literaria que acometía la representación total de la historia del arte desde sus fragmentos críticos.

Mas que un recuento de hechos históricos o de una serie de análisis sobre las obras individuales, el compendio podría describirse como un modelo histórico-construido desde el punto de vista de la teoría del arte-que cartografía la trayectoria del arte desde su autonomía formal alrededor de 1900, pasando por el concepto revolucionario del espacio cubista, hasta llegar a los nuevos mitos del surrealismo.

El poder transformador que el escritor atribuye a la expresión visual se revela, no menos, en el hecho de que su comprensión del arte posibilita la idea de una "adaptación reciproca de pintura y mundo".

Aunque la primera edición de Die Kunst des XX. Jahrhunderts, de 1926, representara un resumen programático de la manera en que el cubismo miraba el mundo, la tercera edición del libro, de 1931, evolucionó hasta defender un arte visionario y alucinante en un manifiesto de un nuevo diseño surrealista del mundo.

A cualquier acto artístico importante se le podía aplicar, básicamente, la siguiente frase; "La mirada cambia al hombre y al mundo".


 Paul Klee. Narr in Trance, 1929.






Joan Miró. Retrato II.







George Braque. 1929.




Radicalizado políticamente tras sus experiencias en las trincheras y hospitales de la Primera Guerra Mundial y activista comunista en los soviets en Bruselas y Berlín, Einstein abandonó su carrera literaria en 1936 para luchar al lado del famoso anarquista Buenaventura Durruti en la guerra civil española.

En julio de 1940, perseguido por el ejercito alemán, se sintió atrapado y, como tantos intelectuales de izquierdas, se suicidó.

En la exposición, que cuenta con secciones sobre Arte africano, Dadá, Verismo, Cubismo, Surrealismo y sobre todo el papel de las artes en la Guerra Civil española, se reúnen por primera vez alrededor de cuarenta obras africanas originales, prestadas por prestigiosas colecciones internacionales públicas y privadas, que se reprodujeron en su famoso Negerplastik de 1915.

En las secciones dedicadas a las vanguardias se exponen importantes obras de artistas como George Grosz, Rudolf Schlichter, Max Beckmann, Otto Dix, Pablo Picasso, Georges Braque, Juan Gris, Fernand Léger, André Masson, Joan Miró, Gaston-Louis Roux, Salvador Dalí, Hans Arp y Paul Klee.



El anciano esta cosiendo los botones de su camisa























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