viernes, 14 de septiembre de 2012

Pintura Victoriana del Museo de Arte de Ponce.

 

Museo Nacional del Prado
Paseo del Prado S / N.

 
Puerta de Velázquez

   
 
 La Bella Durmiente  
Pintura Victoriana del Museo de  Arte de Ponce


Frederic Leighton. Sol ardiente de junio, 1895


 Esta exposición muestra diecisiete obras -diez pinturas y siete dibujos- de artistas representativos de la pintura victoriana, muy escasamente representada en España.

  Estas obras forman parte de la colección del puertorriqueño Museo del Arte de Ponce, que fue fundado por el coleccionista Luis A. Ferré (1904-2003) personaje destacado de la historia económica,política y cultural de Puerto Rico, con el propósito de acercar a los puertorriqueños a Europa a través de sus pinturas y esculturas, estableciendo al MAP como un importante centro de la cultura europea en el Caribe.




 Estas obras se producen en la segunda mitad del siglo XIX, durante el reinado de la Reina Victoria (de 1837 a 1901), un período de grandes cambios sociales y políticos en el que, en medio de una revolución industrial, la sociedad británica pasa de ser rural a urbana.

 La riqueza y el afán de coleccionismo de la emergente clase media, cada vez mas rica y culta, fue fundamental para el desarrollo de la pintura victoriana.

 Se exponen obras de varios artistas como John Everett Millais (1829-1896), Dante Gabriel Rossetti (1828-1882), Thomas Seddon (1821-1856) y William Holman Hunt (1827-1910) pertenecientes a distintas etapas del la Hermandad Prerrafaelista cuya formación en 1848 refleja la aspiración de recuperar la inocencia estética de los primitivos italianos.


Edward Burne - Jones. El último sueño de Arturo


 Así mismo,era una manifestación  de la insatisfacción a nivel artístico de la época y del rechazo hacia la pintura contemporánea académica, que consideraban trivial y arcaica.

 Su objetivo inicial era reformar el frívolo arte académico predominante y centraban sus críticas en la Royal Academy of Arts porque perpetuaba el manierismo de la pintura italiana posterior a Rafael y Miguel Ángel.

 Este grupo de artistas, que simpatizaba con lo directo y sincero del arte del pasado, pretendía expresar ideas auténticas a partir de un estudio minucioso de la naturaleza, huyendo de lo convencional y lo memorizado para producir obras con fuerte carga moral, con un detallismo minucioso y el luminoso colorido de los primitivos italianos y flamencos.

 Afrontaban sus pinturas-muchas veces inspiradas en temas religiosos, literarios e históricos- con gran seriedad, representando momentos de intenso sentimiento y problemas morales o religiosos con el objetivo de crear una tensión psicológica, en los que los objetos cotidianos eran símbolos que debían ser decodificados para entender su verdadero significado.


Léhon desde Mont-Parnasse, Bretaña
Thomas Seddon


En un principio de hermandad

 Prerrafaelita fue objeto de duras críticas por su estética radical, el empleo del claroscuro y fuertes colores locales, las composiciones poco convencionales y por el monograma "PRB" (Pre-Raphaelite Brotherhood) que aparecía en sus obras, que indujo a pensar que se trataba de una sociedad secreta relacionada con las revoluciones y movimientos obreros que tenían lugar en toda Europa.

 Su suerte cambió en 1851 gracias al apoyo de John Ruskin (1819-1900), el mas importante critico de arte del país, que defendió en sus escritos sus objetivos idealistas y el estudio de la naturaleza.


M. Holman Hunt. La señorita Gladis

 La segunda etapa del Prerrafaelitismo, desde mediados de la década de los cincuenta, estuvo dominada por Edward Coley Burne-Jones (1833-1898) y Dante Gabriel Rossetti, quienes se alejaron del sentido de responsabilidad moral y social de los primeros prerrafaelitas y se aproximaron al movimiento Estético y Simbolista.

 Produjeron pinturas en las que se mezclaban elementos medievales y clásicos, frecuentemente exaltando la belleza de la femme fatale, y trataron el tema de la introspección, el sueño, la muerte y la evasión de la realidad.

 Otros miembros, como Hunt y Seddon, continuaron los ideales originales a lo largo de sus carreras, reproduciendo con minuciosidad todos los matices de la naturaleza. A pesar de su corta vida, la influencia de esta hermandad en la pintura inglesa duró hasta el siglo XX.




 Por último, Frederic Leighton (1830-1896), figura principal del Movimiento Clasicista, estuvo muy influenciado por la corriente de Esteticismo y del "arte por el arte".
 
 Se inspiró en el ideal de belleza de la escultura clásica llevándolo al siglo XIX, ignorando el realismo de la vida cotidiana, el detalle y la anécdota.

 Pintó escenas ambientadas en la antigüedad clásica, sin carga moral, en las que el suntuoso sentido del color, la línea y el ritmo eran un pretexto para hacer alarde de armonía y belleza.

 Su pintura Sol ardiente de junio, la obra mas célebre del Museo de Arte de Ponce, se ha convertido en todo un símbolo del arte lírico basado en la idealización y la evasión de la realidad del fin del siglo.


                Flores en el viento, 1903       
           John Waterhouse    







         

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