sábado, 18 de agosto de 2012

"El Capricho". Jardín Histórico Artístico del siglo XVIII.


El Capricho, Jardín Histórico. Madrid
 


Peonías

 El jardín El Capricho de la Alameda de Osuna es una joya del patrimonio artístico de Madrid. Su historia comienza en 1784, cuando los Duques de Osuna - una de las familias más ilustradas y poderosas del momento - adquieren 14 hectáreas para construir una finca de recreo.
 

La Casa de la Vieja

 Este edificio supone una de las muestras más caprichosas de cuantas se hallan en el jardín, todo es un puro antojo como, de hecho, fue así reconocido por la propia creadora del mismo cuando le asignó el nombre por el que aún se le conoce.
 



 La Casa de la Vieja es una construcción ornamental de cuidadosa apariencia que fue incluida en la parte del recinto dotada de ajardinamiento tipo inglés, es decir cuyo diseño sigue un modelo paisajista que pretende proporcionar al espacio un aspecto general con dominio de la naturalidad.
 



 El edifico construido entre 1792 y 1795, imita una casa de labranza, seguramente similar a las que existirían en la finca antes de que sus propietarios de entonces, los duques de Osuna, transformaran lo que fue una explotación agrícola en un jardín.
 



 Considerada la mujer más inteligente de la época y mecenas de artistas, fue la duquesa doña Josefa de Pimentel su principal impulsora. El Capricho empezó a construirse en 1787, y su excelencia se manifiesta en un estiló de jardín clásico: el de " los jardines paisajistas del Romanticismo".
 
 Donde se pone mejor de manifiesto hasta que punto esta obra resultaba un auténtico capricho es en su interior, aunque hoy se halla vacío, fue en su día ambientado como una casa de labradores con paredes decoradas con los objetos y elementos que componían o se ubicaban usualmente en las mismas pero, en lugar de reales pintadas al estilo goyesco. Había también enseres verdaderos, imitaciones de alimentos hechas en madera y, quizás, lo más curioso, los propios habitantes de la vivienda materializados en muñecos de dimensiones reales dotados de movimiento.
 
 La cocina poseía un armario, un juego de café, un fregadero, una mesa, tres taburetes, una tinaja, cacharros, platos cubiertos y reproducciones en madera de dos jamones, siete chorizos, tres morcillas y un pastelón, además de un melón, espárragos, pimientos etc,.
 

Pequeño huerto junto a la casa.


 El cuarto contiguo llamado "Gabinete de Musgo" las paredes y los asientos de sus ocho sillas estaban recubiertas de musgo, habiendo también una mesa circular de mármol.

 El retrete disponía de un orinal grande y otro pequeño y, en el piso de arriba, denominado "Gabinete Rico" se adornó con pinturas neoclásicas, un velador y doce sillas con asientos de paja. Finalmente, la pieza de salida al balcón contenía dos bancos de pino ordinario.

 La decoración integral descrita y el diseño general se atribuyen, al menos en su mayor parte, al pintor y escenógrafo Ángel María Tadey

 
La ría.

 En él abundan árboles del amor, olmos, almendros, encinas y lilos, que en primavera llenan el paseo de color. El agua también está siempre presente con una ría navegable, el lago y un pequeño embarcadero, además de riachuelos y estanques.

 


 Al morir la Duquesa el jardín lo hereda su nieto. Tras su muerte arruinado en 1882, se subasta para el pago de las deudas. Durante la República fue declarado Jardín Histórico, y en la Guerra Civil albergó un refugio antiaéreo cuyos restos emergen aún alrededor del palacio.
 



 Tras décadas de abandono, en 1974 fue comprado por el Ayuntamiento de Madrid y en 1885 fue declarado Bien de Interés Cultural. Su restauración se inició en 1886, trabajo que en 2001 le valió el diploma Europa Nostra.
 



 Es uno de los Jardines del Romanticismo de Madrid más bellos de la ciudad. Muestras de ello son el laberinto de arbustos y los edificios, denominados "Caprichos" - como el palacete, la pequeña ermita y el hermoso salón de baile -, y una serie de edificaciones efímeras y singulares que lo convierten en un jardín singular.
 

 
Jardín El Capricho.Paseo de la Alameda de Osuna, 25.
Linea 5 de metro estación El Capricho.


El puente de hierro.

 



Un bello lugar para pasear y relajarse, en las cuatro estaciones del año.
   
Ermita o Casa del Ermitaño.
  


Interior de la Ermita.




Palacio de los Duques de Osuna y Fuente de los Delfines





Exedra situada en la Plaza de los Emperadores.







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