miércoles, 15 de agosto de 2012

De "tapeo por Madrid".



Las tabernas de Madrid fueron el rescoldo donde se desarrolló la cocina de los menudillos. Junto a los callos-tripas, morros y manos de vaca o ternera, enriquecidos con chorizo, morcilla, jamón, tomate, cebolla, y pimentón. Entresijos, gallinejas, criadillas y sesos rebautizados con el nombre de "idiomas y talentos", sopa de menudillos, pan, ajo, cocido madrileño, paella, calamares, bacalao, boquerones, pulpo,croquetas, caracoles, pintxos o raciones en bares y tabernas.



 


La taberna es un lugar de encuentro entre los amigos, los compañeros de trabajo, los vecinos del barrio. Aquí se hace una pausa en las ocupaciones cotidianas. El chato de vino o la cerveza con la inseparable tapa predispone a la comunicación.




El Arco de Cuchilleros es obra del arquitecto Juan de Villanueva, quien tras el  incendio de la Plaza Mayor en 1790 cerró completamente la plaza habilitando una serie de arcadas para su acceso.

Dar conversación amigable a los clientes requiere una calidad humana que suele conllevar muchos años de oficio. No sirve contratar temporalmente a cualquier arrapiezo que, en lo que dura su contrato-basura, apenas tendrá tiempo para aprender lo mínimo de esta profesión.
 



La Cava de San Miguel es una de las calles mas típicas del Madrid de los austrias, junto a la Plaza Mayor edificios de colores: amarillo, naranja y rojo, balcones llenos de macetas.
   
El Viejo Madrid: Puerta del Sol, Plaza Mayor, Plaza de la Villa, Iglesia de San Miguel, Iglesia de San Andrés, San Francisco el Grande, Viaducto, Catedral de la Almudena, Palacio Real, Plaza de Oriente, Teatro Real, Convento de la Encarnación, Descalzas Reales.
 
Las primeras referencias históricas a las tabernas madrileñas aparecen durante la dominación cristiana. En el reinado de Alfonso X el Sabio, el Código de las Siete Partidas impone que "las personas ilustres no podrán tomar barragana que fuese tabernera".


Tania, Jossy, Conchi y Ascen

En Madrid, ciudad bravía
que, entre antiguas y modernas,
tiene trescientas tabernas
y una sola librería.




Ricardo Sepúlveda, en su Madrid viejo, describía así el ambiente tabernil: "Había mozos de Flandes con tizona y coleto, recueros desocupados, escuderos, tagarotes, hidalgos traspillados de almidón y de remiendos, capigorrones, cereros y caballeros del milagro, rufianes adolescentes y viejos matachines cubiertos de costurones con chafarate y daga..."
 



Los escritores del siglo de oro tenían predilección por las tasquitas. Se sabe que, en 1580, Cervantes peló la pava con Ana de Villafranca en una taberna de la calle Tudescos.






En unos mordaces  ripios, Góngora satirizó las aficiones taberniles de Quevedo y Lope de Vega:

Hacen hoy amistad nueva,
más por Baco que por Febo,
don francisco de Que bebo
y Feliz Lope de Beba.
 



La tapa es una porción de comida que se ofrece junto con la bebida solicitada. El origen de esta costumbre, según algunos, estaría en una disposición del rey Alfonso X. El rey sabio ordenó que se sirviese el vaso de vino acompañado de una rodaja de pan con embutido. Al servir la bebida, la rebanada se colocaba sobre el vaso, tapándolo, de ahí el nombre de tapa.




En Madrid las tapas más habituales son: los callos, la tortilla española, las croquetas, los caracoles, el bacalao rebozado, los escabeches, bocatas y bocatines, las albóndigas, las banderillas, las gildas, la paella, las empanadillas, las gambas, los quesos, las patatas bravas, las patatas alioli, las tostas,  la ensaladilla rusa, los frutos secos, las aceitunas de Camporreal, las mollejas, las gallinejas, las tacitas de caldo o consomé madrileño, la morcilla, los calamares fritos, los mejillones, el pulpo, el pescadito frito, los callos a la madrileña, el fiambre y el jamón...
 
 


Unas tostas con jamón ibérico acompañadas de una cerveza de calidad, la cerveza se inventó hace unos seis mil años en la zona comprendida entre Mesopotamia y Egipto. La palabra cerveza procede del término céltico-latino cerevisia, que une el nombre de la diosa Ceres con la palabra vis (fortaleza).

El vermú o vermut (del alemán wermut, que significa ajenjo) es una versión contemporánea del milenario Hipocrás. Viene siendo un vino aromatizado con hierbas (ajenjo, genciana, quina, ruibarbo, manzanilla, vainilla, etc.) y posteriormente pasteurizado. La formula actual la creó Francisco Cinzano, de Turín, Italia, en el siglo XVIII.


Cava de San Miguel

La Cava de San Miguel constituye el exterior de uno de los lados de la Plaza Mayor, y acoge gran cantidad de populares mesones.



La taberna La Taurina en la Carrera de San Jerónimo es amplia esta bien de precio tiene tapas variadas, rabo de toro, calamares ...
 

El tapeo, todo un arte



Torre del Oro en la Plaza Mayor, 26 es un local muy pequeñito con ambientación muy taurina, a mí me agobia y prefiero la terraza, eso sí, es muy cara, me parece un abuso. Calidad, atención al cliente y precio no se corresponden.

La Casa del Abuelo en la calle Victoria, 13 esta bien, mucha gente como en todas partes y cualquier día. Me gustan mucho las gambas y en general todo lo que sale del agua mar o río me da igual. El precio razonable.

El Museo del Jamón en la Carrera de San Jerónimo, Plaza Mayor, 7. La atención es solo regular, siempre esta "a tope", los productos de calidad media, es barato, eso si. Se pueden comprar embutidos, pan y pastelería.

 
Un lugar tranquilo en la calle Mayor. Madrid
 








La Mordida
 




No hay comentarios:

Publicar un comentario